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octubre 05, 2015

Cambio Constante

¿Qué haces cuando te das cuenta que amas tu trabajo y tu pareja y tu casa y a tus amigos y tu vida en general? ¿Qué haces cuando parece que todo va de maravilla, que has alcanzado una serie de metas y la vida parece sonreírte en pleno?

Simple. Te das cuenta de lo iluso que eres y lo poco que sabes de energía y el universo.

Eres un iluso porque la vida jamás alcanza un pleno, porque siempre hay algún punto inestable, salvaje, indomable, caótico, un cabo suelto. Y es que debe haberlo, para mantenerte despierto, activo, con vida, con ganas de cerrar ese ciclo mientras, a tu espalda, se abren otras costuras que tendrás que cerrar luego.

La única constante en el universo es el cambio. Nada permanece, nada es eterno, nada es inmutable, nada es fijo o perfecto o estable o duradero. Todo se mueve, cambia, se altera, se contrae y se expande a tu alrededor, a veces hasta sin darte cuenta.

Lo único constante en la vida es el cambio. Y cuando llegas a ese punto en el que todo parece que va de maravilla es cuando más debes prestar atención, a tu alrededor millones de cosas entran en estado de caos para mantenerte siempre en movimiento, siempre en balance, siempre en la búsqueda de más y mejor.



Que bella es la vida y que bellos son los cambios. Que impresionante saber que ninguna meta será la cumbre, porque siempre habrá destinos más altos, más puros, más nobles que conquistar. Realmente vale la pena vivir sabiendo que cada logro sólo es el inicio del siguiente reto.


septiembre 30, 2015

Viveza Criolla

Tengo un serio problema con eso de estarme sentado haciendo nada.

Si, hay cosas para las que procrastino como nadie, pero en líneas de trabajo (trabajo remunerado, empleo, ocupación laboral) me mata la vida sentir que me están pagando por hacer nada.


Está bien, hay muchos otros que lo verían como el trabajo perfecto. Aquí yo, sentado en un salón, con un televisor enorme, navegando en internet, viendo programas y leyendo. Pero eso no es suficiente para mí.


Yo quiero, necesito, sentirme retado intelectual y físicamente, hacer algo que me mueva, que me emocione, que me mantenga distraído y que me aleje de los lapsos inútiles de silencio y estática. Necesito ocuparme y sentir que estoy produciendo para algo, que realmente hay un resultado, un impacto positivo que depende de mi actuación individual.


Hoy, por fin, sentí ese impacto. He ido absorbiendo tanto y aprendiendo tanto y analizando tanto, y hoy por fin le vi el fruto a todo eso, organicé clases, dicté talleres, inducciones, dirigí un par de reuniones y coordiné algunas actividades. Hoy sentí que realmente soy útil y que me están pagando por ser parte de la diferencia, de la juventud productiva y proactiva, de los que nos encanta estar ocupados y hacer más y mejores cosas.

Así, me justifico el suelo y me siento mejor conmigo mismo. Nada que ver con esa viveza venezolana del ganar sin hacer. Eso no va conmigo.




junio 23, 2015

Las Tres Escalas del Atractivo

Estaba conversando en estos días con un amigo, bueno, digamos que es un amigo para no entrar en detalles incomodos e innecesarios, pero conversábamos sobre lo que hace a una persona interesante y atractiva.

Bien es cierto que entre gustos y colores, bueno, ustedes saben el resto, pero hay de todo y para todos. Jamás una persona podrá considerarse completamente fuera del juego de las relaciones y los amores en esta vida, pues todos tenemos algo que otros pueden estar buscando, algo así como las piezas de un rompecabezas, en el que uno le brinda una parte de si al otro.

No entraré en detalles de conquista o de fines amorosos, porque no es el propósito de esta entrada. Pero es interesante ver como una cosa y la otra se pueden ir combinando para definir lo que buscamos o lo que esperamos encontrar en una futura pareja. Es decir, depende de lo que realmente queramos, será que realizaremos nuestra búsqueda del amor.

Ahora, al grano, según mi teoría personal, existen tres cosas que pueden sumar atractivo a una persona, digamos tres categorías distintas de atractivo, tres escalas de puntuación, tres cosas que te hacen llamativo, que te hacen destacar por encima de otros y que te ponen entre los primeros resultados de cualquiera en búsqueda de amor y compañía.

Estas son: Independencia. Cultura. E imagen.

Independencia: ¿Aún vives con tus padres? ¿Dependes de una beca para subsistir? ¿Tus platos y cubiertos son todos de plástico o de cartón y han sido recolectados de fiestas de vecinos y amigos? Algo que te puede sumar muchos puntos de atractivo es tu capacidad de responder ante las necesidades de la vida por tu cuenta, sin depender de la caridad, de la beca o del bolsillo de tus progenitores. Si tienes un trabajo estable, una carrera universitaria, vives por tu cuenta y además eres capaz de ahorrar algo de dinero al menos para una cena en la calle al mes, ya vas dando la talla en la primera escala de atractivo. Pues bien dicen los viejitos que amor con hambre no dura. El corazón y los sentimientos son importantes, pero aún más importante es demostrar la estabilidad que tienes en tu vida y que eres capaz de brindar o compartir con esa persona que esperas mantener junto a ti.

Cultura: ¿Cuál fue el último libro que leíste? ¿Cuántas sagas del cine has visto? ¿Te has enterado de los últimos hallazgos de la NASA? ¿Te mantienes al día de una o varias series de TV? La segunda escala de atractivo depende mucho de lo que leas, veas, escuches, lo que hagas en tu tiempo libre o la profesión que ejerzas, tus hobbies y pasiones. Algo común es considerar a la gente físicamente atractiva como un montón de cabezas huecas, ir al gimnasio puede ser divertido, pero no te da algo de qué hablar. Un buen revolcón en la cama puede durar un par de horas, pero al terminar todos se paran, se visten y se van porque quedarse a pasar el rato contigo es sinónimo de ABURRIDO. La escala de cultura mide lo interesante que puedes ser, lo fascinante que es hablar contigo y redescubrir el mundo. Dicen por ahí los sapiosexuales que el atractivo llama, pero la mente enamora. Así que cultivar conocimiento científico, académico, cultural y, por qué no, un poco de farándula también, puede darte excelentes resultados.

Imagen: ¿Vas al gimnasio? ¿Sales a trotar? ¿Bailas? ¿Practicas algún deporte? ¿Te vistes con la ropa que te regaló tu abuelita o eliges cosas según tu gusto particular? ¿Sabes algo de tendencias y combinaciones? ¿Tienes idea de lo que es un desodorante y una ducha de verdad? ¿Has pensado en las palabras DEPILACIÓN o ACONDICIONADOR? Está bien, no podemos ser tan superficiales y dejar que la imagen defina lo que somos y quiénes somos, pero una mentira común que nos hacemos a nosotros mismos es que todo depende de lo emocional y lo mental cuando sabemos que no es cierto. En el fondo todos queremos encontrar a alguien que consideramos físicamente atractivo, que al despertar cada mañana veamos su rostro y sintamos la dicha de tenerle a nuestro lado; que salgamos a la calle de la mano y otros le vean con interés y, sabiendo que eligió nuestra compañía antes que la de cualquier otro, nos llenamos de orgullo; que cuando estemos en la intimidad con poca o nada de ropa le veamos y pensemos POR TODOS LOS DIOSES QUE SEXY! Entonces esta tercera y última escala tiene que ver con nuestro cuerpo y nuestras elecciones en ropa y accesorios. Fíjense que es la última de las tres, para evitar parecer muy plásticos, pero igual es importante. Esto es como un trípode, sin un lado, se cae todo el interés.

Entonces, debemos medirnos nosotros mismos en cada una de las tres escalas.

Independencia: ¿Qué tan independiente soy? ¿Qué tan responsable, cumplidor, productivo y estable puedo ser? ¿Y puedo brindar esa misma estabilidad a otra persona junto a mí? ¿Podemos construirla juntos?

Cultura: ¿De qué temas puedo conversar? ¿En qué temas soy muy bueno? ¿Qué temas desconozco por completo? ¿Qué actitud tomo ante un tema nuevo para mí? ¿Qué tan abierto estoy a aprender de otros y a enseñar lo poco o mucho que sé de ciertas áreas?

Imagen: ¿Cuido mi cuerpo? ¿Trato de verme lo mejor posible? ¿Sé que hay que hacer ciertos cambios pero los evito por miedo? ¿Me arriesgo a probar nuevas cosas en mi imagen o me mantengo dentro de la misma zona siempre? ¿He probado nuevas cremas, nuevos peinados, nuevos estilos, nuevos accesorios, zapatos, cartera, lentes, maquillaje? ¿Tomo algún consejo de la televisión o las revistas en cuanto a imagen y estilo?

Todas son preguntas muy válidas y, al final, estas tres categorías serán las que proyectarán tu imagen a los ojos de los demás, y en la dirección en la que enfoquemos cada categoría saldrá a relucir una parte de nuestra personalidad. Unos preferirán ciertos aspectos de independencia sobre otros, ciertos temas de cultura sobre otros y ciertos deportes o tendencias de la moda sobre otras.


Es importante sentirnos cómodos con nuestro cuerpo y nuestra personalidad, pero así como el universo está en constante cambio y movimiento, también nosotros debemos unirnos a ese baile universal y transformarnos con el tiempo para sacar a relucir lo mejor que tenemos ante el resto del mundo.

abril 20, 2015

Hasta hoy

Hoy es la última noche que te escribo.

Porque ya he visto suficiente.

He visto como tus besos sólo llegan si ruego por ellos.
Mientras que a otros labios los repartes diligentemente.

He visto como tus miradas, tus sonrisas y tus abrazos para mí sólo llegan a 3/4.
Mientras que para otros sonríes en plenitud.

He visto como tu cuerpo se relaja junto al mío y caes en el sueño.
Mientras que junto a otros te estremeces y te enciendes en pasión.

He visto como tu piel se deja acariciar y disfruta de mi calor.
Mientras que en otras manos se eriza y pide con fervor el contacto.

He visto como respondes a mis textos y a mis palabras.
Mientras que a otras voces te derrites.

He visto como me tratas con amabilidad.
Mientras que a otros seres te entregas en afecto y abrazos.

Si. Ya he visto suficiente. Y ya no te escribo más.

Yo creo en el amor libre, y hoy dejo libre el amor que sentía por ti.
Para que vuele, para que viaje, para que llegue al sol y arda como un fénix.
Para que luego regrese a mí limpio y sea capaz de brindar amor en otra dirección, en otros besos, en otras sonrisas, en otros cuerpos, en otras manos, en otras voces, en otros seres.

enero 16, 2015

Brindemos sin miedo

Hoy es mi cumpleaños.

Y no sé si sea emoción, nervio, susto o qué carajos lo que me tiene despierto, pero no logro conciliar el sueño. Sin embargo, algo que he aprendido en estos años es que estos momentos sin sueño son muy prácticos para analizar la vida, para meditar, darle vueltas a las cosas y llegar, la mayor parte de las veces, a soluciones o conclusiones o ideas muy interesantes.

Pues en mi insomnio de hoy me ha dado por pensar en la envidia. En como las personas suelen buscar cualquier excusa para hablar de aquello que anhelan o destruirlo en el proceso, eso de “si no es mío, no es de nadie”.

Así sucede con los homofóbicos, sienten que no pueden satisfacer sus deseos de estar involucrado con otro hombre, y si ellos no pueden, entonces nadie debería, por lo tanto, los homosexuales estamos mal.

Así sucede con las personas que se toman el tiempo de hablar mal de ti, que hacen comentarios a tus espaldas y aseguran que eres una puta o un chulo o un alcohólico o un glotón, por nombrar sólo algunas. Y es que muchas veces esas personas, lo que realmente quieren decir es “me molesta que tú lo hagas y sigas sonriendo, y yo lo intenté una vez y me salió mal” o simplemente “no lo puedo hacer”.

Porque la verdad es, mis queridos lectores, que nadie pierde el tiempo hablando de cosas que no le interesan, nadie pierde el tiempo hablando de personas que no considera importantes, y nadie pierde el tiempo quejándose de cosas que no le duelen de alguna forma.

Así sucede que, quienes te llaman puta, son aquellos que quisieran liberar su libido como tú lo haces, pero no pueden, o no quieren, o le tienen miedo a siquiera intentarlo.

Quienes te llaman chulo quisieran esa oportunidad de conocer a una persona dispuesta a consentirle todos sus caprichos y deseos, pero sienten que jamás lo van a lograr.

Quienes te llaman alcohólico, muy posiblemente, han tenido experiencias negativas con el alcohol y reflejan su temor sobre todos los demás.

Y quienes te llaman glotón, muy seguramente, tendrán malas experiencias o problemas con distintos niveles de grasas, azúcares u otros componentes de los alimentos, y sentirán que las mismas restricciones se deben manifestar en todos los organismos.

Así es, señoras y señores, como nos malacostumbramos a proyectar nuestros miedos, dudas, traumas y frustraciones sobre los demás. Y pasamos más tiempo hablando de lo que otros hacen o dejan de hacer, que intentando, por nosotros mismos, vivir la vida que queremos.

Luego los escuchas, a los 40 o 50, cuando su cuerpo ya no puede seguir el ritmo de sus deseos, quejándose de lo que jamás intentaron, de lo que jamás comieron, de lo que jamás tomaron, de lo que jamás probaron, de lo que jamás hicieron, lo que jamás vieron, lo que jamás sintieron.

Pues es muy triste por esas personas, realmente lo es. Pienso que si nos dedicásemos a vivir la vida, a experimentar, a saborear, a disfrutar lo que tenemos a cada segundo, el mundo podría ser un lugar distinto.

¿Qué deben existir los límites? Por supuesto, absolutamente. Pero existen límites por salud, límites por respeto a los que te rodean, límites por respeto a las leyes. Fuera de eso, vivir limitado por tus miedos, por tus prejuicios, por lo que digan las demás personas, me parece la peor tontería que cualquiera en esta vida pueda cometer.

Pero vale, sólo son ideas que me vienen en medio del insomnio, en el día de mi cumpleaños.


Feliz cumpleaños a mí. Y brindemos, por una vida sin miedo al qué dirán.


enero 06, 2015

De amores y traiciones

Realmente esperaba que mi primera entrada del año fuese algo feliz, emocionante, loco, aventurero o al menos digno de risa. Pero lamentablemente el universo es una mierda y le fascina dejarnos con las ganas de aquello que queremos para lanzarnos a otros vacíos y fosos de los que muchas veces nos costará la vida entera poder salir.

Y yo me encontré cara a cara con mi foso anoche.

Ahora, cuando hablamos de foso, siempre asumimos que la gente cae en el foso, pero también existe la posibilidad de ser arrojados al foso por otra persona. Sólo para dejar eso claro.

Entonces sí, anoche sucedió. No quiero relatar las circunstancias particulares porque realmente no es el motivo de este diálogo que inicio conmigo mismo, y con ustedes mis lectores, pero si quiero hacer énfasis en un punto muy específico:

JAMÁS, BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA, SE PUEDE CONFIAR EN LOS DEMÁS

Hay que asumirlo señores, una persona puede decir que te ama con todo su ser, puede jurar por su vida misma que tú eres su amor, su luz, su sol, su luna, su lo que sea, una persona puede decir que te respeta, que te entiende, que tiene x, y o z imagen de ti, buena, mala o regular, pero jamás podrás saber lo que esa persona realmente piensa cuando tú le das la espalda y miras en otra dirección.

Y así sucede que decir mentiras, omitir cosas y pasar por alto detalles y situaciones se convierte en el pan nuestro de cada día, en el que nos repetimos hasta el cansancio que la confianza, el respeto y la comunicación son la base de una buena relación (de pareja, de amigos, de familia, cualquiera). Pero vivimos en una constante de traicionar la confianza de las personas a nuestro alrededor y, con ello, faltarles el respeto y destruir la comunicación que se pueda tener.

Es así como nacen los peores enemigos de toda relación: LA DISTANCIA Y EL SILENCIO

Comienzas a sentir que no puedes confiar en esa persona, que esa persona no te respeta, por lo tanto te alejas, y no me refiero a distancia física, me refiero a actitudes, a costumbres, a formas de ser, de actuar, de hablar, le vas restando y restando a la relación, como una fruta en la tierra que comienza a pudrirse lentamente bajo el peso del tiempo.

Y detrás de ella viene el silencio. Sientes que ha muerto la confianza, así que es lógico que comiences a guardarte más y más cosas, sientes que todo lo que dices será usado en tu contra o, como sucedió en mi caso, todo lo que esa persona sabe se lo callará y dejará que otros intenten hundirte sin hacer el más mínimo esfuerzo por salvarte el pellejo.

Porque así es como se descubre la verdad, por boca de terceros.

Bien dicen en la película Moulin Rouge, en la escena del tango de Roxanne: “dónde no hay confianza, no puede haber amor”.

Que triste que le abras la puerta de tu vida a una persona y que le ofrezcas un camino de honestidad y transparencia, que le cuentes hasta de tus detalles más íntimos y desagradables, y esa persona te recompense guardándose las cosas, ocultando, mintiendo, enmascarando sus acciones, sus intenciones y sus actitudes.

Es tener una relación con la mentira como base. Pero luego tú eres el malo si te quejas o si intentas hacer algo al respecto o si intentas presionar la situación. Porque, mis estimados lectores, en este mundo, como me dijeron anoche, al bueno todos le tiran mierda.

Anoche la mierda llegó hasta el techo.

Quizás suena como que me quejo y todo es malo y debería sentarme a llorar y deprimirme y todas esas cosas, pero quienes me conocen de verdad saben que mis procesos personales tienen ritmos distintos y ahora me encuentro en otra cosa completamente. No me sentaré a llorar. Si me quejaré, porque considero que uno debe defender lo que es realmente justo. Pero el llanto y la depresión son cosas que no me puedo permitir en este momento en el que requiero de claridad y lucidez mental.


Vendrán muchos cambios, drásticos en su mayoría, personales e íntimos todos. Mi ciclo personal está a días de cerrar. Y viene mi turno de echarle mierda al mundo. Espero que todos estén preparados, porque me encanta tener mis cartas bajo la manga hasta el final y ocultar la daga tras la sonrisa más natural.



agosto 29, 2014

Acuerdos

Hace mucho que no agrego algo nuevo a este blog. Y no es porque no quiera, sino porque me ha faltado la dedicación para sentarme a hacerlo, como me ha faltado con muchas otras cosas, porque temas he tenido en mente.

Pero hoy sentí la necesidad de desahogarme con unas líneas y, como ya es costumbre en mí, desahogarme con el mundo y que me juzgue libremente, porque jamás he temido a los juicios externos y siempre he sentido la necesidad de dejarlo todo salir.

Y es que me siento traicionado. No, es imposible que me hayan montado cachos, viviendo en una relación abierta y poliamorosa, la libertad de hacer y estar es parte del acuerdo. O al menos eso es lo que yo tengo entendido.

Pues verán, uno puede asumir que habla claro, que pone los puntos sobre las ies (creo que así se les dice en plural), que dice las cosas como son y que despeja todas las dudas y variables posibles, pero es como engañarse uno mismo. Ya dice mi madre que siempre se puede confiar en la ignorancia de las personas.

Porque eso de llegar a un acuerdo y luego molestarse por lo que se hace dentro del mismo acuerdo, no tiene otro rostro que el de la fea ignorancia. Pero vivimos en una cultura latina, machista, misógina, de ignorancia y represión donde nos enseñan que las cosas están bien si me satisfacen a mí, si las cosas están bien para mí, entonces no me quejo. Vamos, que ni yo.


Pero ¿qué pasa con eso de tener honor, de tener palabra, eso de que la palabra del brujo debe ser absoluta, de que tu sí sea si y tu no sea no, del amor perfecto y la confianza plena?

Sólo palabras en el aire, sólo tomar un discurso y repetirlo ciegamente, porque la verdad es que ninguna de esas cosas se toman en serio, al menos por algunos. Es muy fácil hablar de libertad, de confianza, de amor y de entendimiento, de comprensión, de tolerancia, de respeto y de igualdad. Pero no es tan fácil cuando te toca a ti entender que el otro puede hacer lo mismo que tú haces.

Ese viejo y asqueroso discurso de “tú eres mío, y yo soy de todos”. Pues a la mierda. No fue ese el acuerdo al que llegamos. No fue ese el contrato que hicimos desde el primer día.


Dice que “agua que no has de beber, mejor dejarla correr”, y así es, si el agua que tengo entre las manos no es la que deseo beber, prefiero soltarla y dejarla correr libre, antes de amargarme la vida encadenado en condiciones que jamás he querido para mí, ni para nadie.

marzo 07, 2014

Pasta con atún

Sucede que me aburro,
Sucede que me canso de comer siempre pasta con atún,
Y hay días en los que quiero variar el menú.
Hay días en los que me provoca comer algo sacado de la calle,
Algún trozo de carne mal disfrazado de “alimenticio”
De esos que juras no repetir jamás aún sabiendo que lo harás
Porque son los más fáciles y van directo al grano,
Sacian tu apetito sin mucho adorno ni presentaciones elegantes,
Sin darle rodeos al asunto y sin mucha conversación.
Hay días en los que sólo quiero dulce, un postre blanco y frío,
Como un arroz con leche, con una pizca de canela y clavito
Como pecas en el pecho y la espalda para dar la impresión de “color”,
Sólo por darme el gusto de comer algo fresco y dulcito,
Joven, porque los postres no se pueden dejar madurar demasiado
O se estropearía su belleza y el dulce en ellos se volvería amargo, vano y superficial.
Hay días en los que la oferta de “coma todo lo que pueda” parece tentadora,
Y realmente pienso en la variedad de los platos, los tamaños, las porciones,
Todos reunidos en un solo lugar y todos dispuestos a dejarse devorar,
Que delicia, nada mejor que poder comer todo lo que uno quiera.
Aunque en esas situaciones siempre hay un plato o dos que prefiero dejar pasar.
Hay días en los que prefiero la comida casera,
Cosas hechas con calma, con paciencia,
De esas de cocción lenta, lo que, al menos a mí, me provoca aún mayor apetito,
Saber que tengo tantas ganas de ese plato y que se haga esperar,
Que me ofrezca el reto de irlo calentando con calma, poco a poco,
Hasta que se sienta listo y pida ser devorado.
Que delicia.
Pero estamos en crisis, y hay que ser realistas,
No se puede comer lo que se quiere todos los días,
Hay que ser coherente y comer lo que se tiene para comer,
Aunque a ratos uno haga el sacrificio y se lance una de esas comidas especiales.
Con permiso, claro está, que el platillo principal jamás sienta que ha sido relegado por otro.
Porque pase lo que pase, crisis o no crisis, hambre o no hambre,
Siempre estará allí, esperando, paciente, de rápida cocción,
El sabor conocido, el gusto adquirido ya sin remordimiento alguno,
Sin preocuparme por calorías, por gastos o presupuestos,
Siempre estará allí mi delicioso plato de pasta con atún.


diciembre 04, 2013

Amor en Segundos

No lo conozco y no sé quién es, no sé su nombre, ni su edad, no sé de dónde viene ni a dónde va, pero el destino lo ha cruzado en mi camino.

Así, muy inocentemente me topo con una de las maravillas de esta vida, algo tan sencillo como ir sentado en un bus junto a un personaje desconocido que logre robarte el aliento durante un par de segundos.

Sucede que este personaje, que calculo tendría entre 20 y 22 años, iba quedándose dormido en el bus, tenía pinta de chico deportista, con sus zapatos, su short y su franela sin mangas, que dejaba ver una muy interesante musculatura. (Obviamente no es el de la foto).

Yo iba a su lado, sentando allí, porque era el único puesto en el que no había nadie y, además, porque aparentemente no quería moverse de su asiento, así que tocaba pasar sobre él hacia el puesto que va junto a la ventana, y posiblemente con la cara de cansado que llevaba, nadie quería vivir la situación de que se le durmiera en el hombro y, peor aún, que llegase a babear y todo.

Pero bueno, quizás corrí el riesgo porque me pareció lindo desde que me subí al bus y lo noté, quizás pretendía algo más, pero quizás no. De todos modos, lo que sucedió fue algo muy inocente e interesante para mi comprensión de lo que es y cómo nace esa cosa rara que llamamos amor.

Estaba yo allí, sentado, mirando las luces de los autos pasar junto al bus, observando la tarde caer y la oscuridad sumirse sobre todo, la gente que sale en masa a la calle para dirigirse a sus casas a descansar después de un día de trabajo, y junto a mí, este pequeño adonis, sin la menor idea de que, a cada oportunidad volteaba para admirar su físico.

No estoy seguro si de repente se sintió cómodo o simplemente lo venció el sueño, pero comenzó a cerrar los ojos y dejar su cabeza caer hacia un lado, hacia mi lado. Este chico lindo, en cuestión de segundos estaba acostado en mi hombro y yo, con una sonrisa de oreja a oreja, no sabía qué hacer o qué decirle.

Cuando me armé del valor suficiente para interrumpir su sueño, le pregunté simplemente si estaba cómodo, a lo que él reaccionó sacudiendo la cabeza  y pidiéndome disculpas con una gran sonrisa, antes de recostarse sobre el asiento y acomodarse nuevamente para que su cabeza cayera en la dirección opuesta a mí.

Yo, un poco más decidido quizás, comencé a observarlo más directamente, a recorrer la forma de su frente, su cabello, sus orejas, sus labios, su nariz, sus pestañas, cejas, párpados, mejillas, su cuello, su manzana de adán, y volteaba solamente cuando, en las sacudidas del bus, él despertaba sólo para volverse a quedar dormido.

Lo miraba, si, pero no con el morbo de quien avista a su presa para devorarla de un bocado, al contrario, lo miraba como quien contempla una obra de arte, como quien desea encerrarle en un museo y que todos lo admiren y entiendan su belleza como aparentemente yo la estaba entendiendo en ese momento.

Y ahí, me sentí en un dilema.

¿Qué estaba haciendo? Contemplando la belleza de un chico desconocido que el destino me cruzó saliendo de mi trabajo y en camino a casa, donde tengo otro chico, de otra belleza extrema esperándome. ¿Significaba esto que me aburría? ¿Acaso buscaba en otras obras de arte la posibilidad de cambiarle?

Pero tan rápido como me invadieron las dudas, volvieron a disiparse. No era un cambio lo que buscaba, no se admira una obra de arte como algo absoluto, pues la belleza radica en la posibilidad de ser admirada por un ojo que la desea. Es decir, todo es bello si queremos que lo sea.

Y recordé, gracias a este chico desconocido y a su belleza que me intrigaba, que hace tres años decidí que el poliamor sería mi forma de amar, y pensé que no había nada malo detrás de mi contemplación de su belleza, es una belleza diferente, y es la capacidad de admirar esa belleza, de sentir ese gusto, esas ansias de querer más y esperar más y buscar más y amar más, lo que realmente me hace ser poliamoroso.

Es que se vuelve uno consciente de la gran mentira que nos enseñan desde niños, porque resulta que uno solo no te puede dar todo, porque uno solo no puede serlo todo, siempre habrá más que conocer, que aprender, que explorar, que avanzar, que evolucionar y que vivir. Si es así, por qué vivir en amores cerrados, por qué vivir en relaciones que no avanzan, que se estancan, que no prueban cosas nuevas, que no evolucionan.

¿Por qué vivir junto a alguien, tras una mentira de exclusividad, si se es consciente que siempre estaremos buscando y pidiéndole algo más?

Todo, en esos segundos que duro mi amor por este chico desconocido en un bus.

noviembre 07, 2013

Mudanza: Primera Parte

Hoy, por fin, me siento lo suficientemente estable como para comenzar a contarles mi más reciente aventura.

He tenido que dejar el lugar que consideraba mi hogar, donde pensé que pasaría muchos años cosechando lecciones y amistades, bueno, si pasaron un par de años, pero siempre pensé que serían más.

Pero la mudanza no comenzó allí, ciertamente no existía intención alguna de mudanza cuando el universo nos puso en frente la primera oportunidad de probar que podíamos irnos a vivir por nuestra cuenta, mi novio y yo, claro está.

El universo quería asegurarse que no nos asesinaríamos en la primera semana y nos lanzó una ronda de práctica. Una amiga, quien considero es realmente adorable, nos invitó a cuidar la casa de una familia que estaba de viaje, y vaya casa.

La zona en principio puede parecer poco atractiva, por la empinada subida que se debe tomar para llegar a la casa, pero en realidad probó ser un asunto interesante, pues nos fortaleció los músculos de las piernas y retó nuestras ganas de estar allí a cualquier hora del día. Aunque muchas veces nos ganó la pereza y preferíamos tomar agua antes que bajar a comprar algo para preparar un jugo.

Pero la casa nos enamoró. Un chalet, en medio de un pequeño bosque de bambú y árboles variados, suficientemente altos como para poder pasear desnudos por la casa sin temor a ser vistos por los vecinos; ventanales amplios por donde la luz entraba sin esfuerzo, iluminando la madera de muebles, mesas y barandas en todas partes y que, a la vez, se convertían en enorme distracción durante las noches, pues las historias de terror siempre iniciaban con algo, o alguien, asomándose a través de ellos. Con todas las comodidades, eso sí. Nevera, cocina, internet, lavadora, patio, jardín, y hasta una camada de gatos para consentir en los ratos libres.

Durante ese par de semanas se convirtió en un punto de reunión, una suerte de “zona libre” para amar sin restricciones, un sitio sagrado para rituales, y un escape de la realidad cotidiana, en el que podíamos ser sin necesidad de pensar en nada, simplemente allí, esa imagen de la pareja idealizada que duerme, cocina, lava, cuelga la ropa, da comida a los gatos, ve películas y series, conversa, lee y se ama con una locura inmensurable.

Cómo amábamos esa casa, la sentíamos tan nuestra, era tan ideal que deseábamos solamente despojarla de todo rastro de sus dueños y poseerla sin más. Así como cuando los niños diseñan la casa de sus sueños, esa casa desechó muchos de aquellos diseños en mi mente y tomó su lugar. Un espacio sagrado. Un refugio. Una conexión con la naturaleza y la modernidad. Un nido de amor. Un salón de reuniones. Un escape de la realidad. Y apenas fue nuestra primera parada.

Cómo seguimos amando esa casa.

agosto 08, 2013

Me hundo

Me hundo, puedo sentirlo. Es como si las sombras se hiciesen cada vez más grandes, cada vez más fuertes, como si la oscuridad fuese ganando más y más terreno.

Y entonces… palabras tras palabras, errores tras errores, lágrimas tras lágrimas. Cada vez más hondo y cada vez más oscuro.

Es como estar atrapado en un remolino, no sé nadar, el agua oscura, turbia, fría me arrastra de un lado al otro, y yo simplemente me rindo a su fuerza, me dejo llevar, me dejo hundir, me dejo arrastrar.

Y oigo el grito ahogado de mi alma pidiendo ayuda, pidiéndome que luche, que sonría, que me esfuerce, que haga más… pero son gritos en vano, hace rato que el agua me cubre los oídos y su ruido es mucho más fuerte.

Sólo logro ver las nubes oscuras agolpándose cuando el viento me da un respiro y el agua me deja subir un poco, como si se burlase de mí, como si me tentara a luchar un poco más antes de recordarme que no tengo fuerzas para hacerlo.

He perdido todo, he perdido la sonrisa, he perdido las ganas, he perdido el deseo, he perdido el norte, arriba y abajo parecen iguales a mis ojos y a mi mente. Me siento abandonado, solo, perdido, la oscuridad lo es todo, el frío lo es todo, el ruido de las aguas implacables lo es todo.

Y me hundo…

Y me hundo…

Y…


junio 05, 2013

Palabras de Ishtar

Protegido de los escribas y las lenguas, heredero de la verdad, el orden y la justicia, ¿realmente crees posible poner restricciones al pichón de los cielos?

Tú, que dices haber heredado la sabiduría de tus dioses, ¿realmente crees que un corazón alado puede alguna vez pertenecer a un solo hombre?

Lo mismo se intentó conmigo en el pasado, atar mi corazón a una sola piel y fallaron en el intento, pues un corazón alado está hecho para volar libre entre los cielos, para explorar siempre nuevas tierras, para saciar su hambre y sed de nuevas experiencias.

Yo misma he puesto en las manos de mi hijo mi símbolo sagrado, yo misma he movido su corazón y sus manos a tomarlo sin temor, para que nunca olvide de dónde viene y hacia dónde va.


Su espíritu debe ser libre, debe elevarse y surcar la infinidad de los cielos, su mente ansía con locura el conocimiento de los mundos y los tiempos, pues el conocimiento enseña la verdad, y la verdad nos permite realmente ser libres, el conocimiento refuerza nuestras alas y nos da aliento para buscar siempre más.

Esa pasión por conocer, por experimentar, por probar, por saciar nuestra curiosidad, esa pasión nos llama, esa pasión nos mueve, esa pasión nos consume.

Pero escucha mis palabras con atención, hijo de los escribas, un corazón alado muere si es privado de libertad, un corazón alado muere si intenta ser encadenado a una piel.

Pero siempre podrás confiar en la sinceridad del corazón alado, siempre podrás esperar que el corazón alado vuelva a tu lado, si realmente es su deseo.

Porque sólo en libertad puede un corazón alado realmente elegir a quién desea amar.


enero 15, 2013

Feliz Cumple 26


En menos de una hora cumplo 26 años legalmente. Puedo imaginarme a un amigo preguntando: “¿Cuántos años tienes cumpliendo 26?”. Lo sé, no es muy gracioso, pero si es interesante porque me hace pensar en las cosas que he hecho durante mi vida. Siempre me hago la misma pregunta y posiblemente siempre la vuelva a hacer: “¿Qué he hecho con mi vida en estos 26 años?”

Este año creo que tengo la respuesta un poco más clara, quizás no sienta que haya cambiado al mundo o que mi biografía deba aparecer en Wikipedia o que deba salir en la lista de “Héroes” de CNN, pero si creo que he dejado mi huella en la vida de las personas que tengo a mi alrededor, que de alguna forma he cambiado sus vidas, en ocasiones para bien, en otras… para algo indefinido. Jeje.

Estoy muy orgulloso de mis logros, aunque parezcan pocos, pero bueno, estoy a punto de graduarme en la Universidad de los Andes, en una carrera que realmente amo; me di el lujo de pasar por (casi) todas las corales de la universidad; además ayudé a fundar el Colectivo Almas y cada día siento que hay más por hacer y que nuevas puertas se abren frente a nosotros; ayudé a fundar el Coven Wicca Luna Azul, y cada día tenemos más estudiantes y más ganas de aprender y crecer en familia, que es lo que hemos aprendido a ser; he hecho teatro, radio, repartido condones y usado unos cuantos también (no pidan números); he sido modelo, fotógrafo, anfitrión, actor, locutor, productor, bailarín, guía turístico y maestro en muchas ocasiones; he conocido grandes amores y perdido otros cuantos; he llorado, reído, sufrido, amado con intensidad y aprendido a odiar, a perdonar y a olvidar; he jugado con nieve, tragado arena en los médanos, disfrutado del sol de playa y de la lluvia fría de montaña; he logrado rodearme de gente increíble que me ha llevado a grandes aprendizajes y lecciones, y de vagos y malandros que me han metido en líos y pleitos; he cumplido muchas metas y trazados muchas más que aún persigo con sinceridad.

El año pasado me hice esta misma pregunta y sentí que me quedaba corto; definitivamente estos 365 días me han dado grandes lecciones y mucho que pensar, y ahora siento que me falta mucho por hacer, pero no voy mal después de todo. Sólo faltan 40 minutos. Feliz cumpleaños para mí.


enero 02, 2013

Efecto Rebote


Terminar una relación es un proceso difícil, doloroso, complejo, tedioso… de esas cosas que desearíamos que pasaran realmente rápido y violento, que al día siguiente nos pudiésemos levantar como si nada y continuar con nuestras vidas.

Pero todos sabemos que no es así, que efectivamente hay varios días, semanas y hasta meses de duelo, dependiendo de la persona, para poder superar la relación que ha muerto y sacarse los traumas, miedos, lágrimas y recuerdos de la cabeza.

Y en este proceso de duelo, muchos cometemos el error de refugiarnos en los brazos de un nuevo amor, lo que dicen por ahí de que “un clavo saca otro clavo”, y que en realidad NO FUNCIONA.

A lo único que nos arriesgamos es a lastimar a un tercero porque intentamos desahogar en él todo aquello que no hemos superado de nuestro ex, buscamos en esta nueva persona sus besos y sus abrazos y sus palabras, y hasta nos enojamos cuando no se dan las cosas como lo esperamos.

Pero es porque no estamos realmente interesados en este nuevo individuo, sino en los rasgos o sombras que nos muestra del amor que acabamos de perder. Mientras que esta persona puede estar genuinamente interesada en nosotros, nosotros sólo lo tenemos cerca por el reflejo del pasado que proyecta con sus atenciones.

Yo siempre he aconsejado a mis amigos a mantenerse alejados de nuevos compromisos amorosos, al menos los primeros meses, para no engañar y lastimar a alguien, para no forzarnos nosotros tampoco a sentir algo que quizás no está allí realmente, para no convertir nuestro dolor en una cadena que arrastre a unos cuantos al abismo de la tristeza y la depresión.

Por ello, lo más recomendable es quedarse solo un buen rato, pensar en lo que se perdió, en lo que se aprendió, en ese dolor inclusive y en lo que podemos sacar de ello, en la forma como nuestras siguientes relaciones podrán verse iluminadas por esas lecciones.

Y si es necesario, en el camino, aprender un par de habilidades nuevas (sociales, manuales, orales, sexuales), mejorar nuestra imagen y nuestra salud, reconocer nuestros fallos y fortalezas, y asegurar nuestros puntos para ofrecer algo mejor a la siguiente persona, cuando realmente sintamos que estamos preparados y que nuestro ex no es más que el recuerdo de una lección dolorosa.

Seamos sabios y evitemos este EFECTO REBOTE.

enero 01, 2013

Amigos con Derecho

Muchos oímos ese término y temblamos, algunos de miedo y otros de emoción. En ocasiones lo pensamos como algo imposible de mantener, creemos que dos personas no pueden cruzar esa línea de la amistad hacia lo más íntimo y seguir siendo solamente amigos, sin que surjan sentimientos y compromisos. Y en otras ocasiones pensamos que las relaciones serias y estables son demasiado complicadas y que quizás los amigos con derecho son la única solución para satisfacer nuestras necesidades físicas y/o sexuales sin el rollo de enamorarnos.

Pero la realidad es que ser amigos con derecho no es tan sencillo como parece, además que encontrarlos tampoco es fácil, se requiere de mucha paciencia y mucho pensar en lo que se debe hacer o evitar para que la situación no se complique y para que los candidatos no se asusten y se alejen.

En primer lugar, es importante recordar que son amigos con derecho, no novios, eso significa que no existe un compromiso de fidelidad que mantener, dejando fuera de inmediato cualquier forma de celos o posesión que se pueda presentar. El amigo con derecho puede salir, hacer, decir, andar, compartir y relacionarse con quien guste, sin que ninguno imponga límites al otro.

En segundo lugar, hay que mantener el norte de la situación, algunos amigos con derecho pueden ser más cariñosos, atentos o amables que otros, invitándote a cenar, a ver una película, a ir de paseo o cualquier otra actividad fuera del sexo, pero eso no significa que la relación se deba convertir en otra cosa. Justamente la idea de tener amigos con derecho es para compartir buenos momentos sin tener que involucrarse emocionalmente.

En tercer lugar, es importante mantener cierto grado de distancia. Algunos amigos con derecho se complican cuando se comienza a pasar demasiado tiempo juntos, por ello es importante dar espacio al otro, y tomarse un espacio personal también, para seguir conociendo otras personas, quizás hacer nuevos amigos, con o sin derecho, intentar otras relaciones, nuevas actividades o explorar nuevas ideas sin sentirse asfixiado por alguien.

En cuarto lugar, cuando se tienen amigos con derecho, es importante tratar de que sean más de uno. Porque cuando surja esa necesidad de contacto físico y el amigo con derecho no esté disponible, habrá que tener un plan B bajo la manga para no sentirnos frustrados y arruinar la situación o recriminarle luego su ausencia. También para evitar que la repetición y la confianza nos lleven a un enamoramiento no deseado.

Eso me lleva al quinto lugar. Es importante, para los amigos con derecho, evitarse cualquier necesidad de dramas emocionales que puedan enturbiar la relación. Siguen siendo AMIGOS aunque tengan derecho a algunas cosas, y ningún amigo quiere sentirse recriminado por algo que no le corresponde, oficialmente hablando, no está en su contrato soportar regaños, discusiones y descargas emocionales del otro. A menos, claro está, que ambos decidan aceptarlo.

En sexto lugar, y esto es algo que me funciona mucho a mí mismo, es mantener la perspectiva de las cosas negativas de tus amigos con derecho. No que los veas como malas personas, sino que mantengas presente esos detalles que hacen que su relación se limite al campo de los amigos, los contras que evitan que esa persona te guste por completo y te ayudan a mantenerte a raya.

En séptimo lugar, cuando comiences a buscar amigos con derecho, es muy importante que definas cuáles son tus objetivos, qué es lo que quieres hacer, cómo lo quieres hacer, dónde lo quieres hacer, y con qué clase de personas lo quieres hacer. Puede que haya muchas opciones allá afuera, como puede que cueste mucho conseguir a alguien que te llame la atención, y quizás sea necesario bajar un poco los estándares. Pero no te dejes llevar como el viento a cada locura que aparezca, es importante arriesgarse y divertirse, si, pero también cuidarse y saber qué estás dispuesto a probar y qué simplemente no te interesa en lo absoluto.

Por último, si estás en busca de amigos con derecho, lo primero que tienes que hacer es sacarte de la cabeza todos esos rollos morales que te han enseñado en nuestra sociedad. Todo eso de ser puto, fácil, promiscuo, y lo que sea, es puro cuento para mantener a la gente reprimida en el plano sexual, que es la forma más personal e íntima de poder que tenemos. Tu cuerpo es tuyo y tú decides con quien lo compartes, nadie más tiene que darte opiniones, juicios o castigos si tú no lo permites. Así que desecha toda esa basura moralista ridícula, absurda y patética, y prepárate para divertirte y explorar tu cuerpo y tus posibilidades sin miedos.

Y, tomando todo eso en cuenta, bienvenidos sean todos mis amigos con derecho.



diciembre 11, 2012

No es justo


Discusiones, lágrimas, gritos ahogados, un par de tragos y algo de desilusión. Un nuevo golpe de la vida, un nuevo corazón roto, una nueva herida que sanar. Pero todo un camino aún por recorrer, todo un destino que vivir, todo un futuro por disfrutar.

Me encuentro en ese momento, en el que pierdo las fuerzas, en el que sé que la derrota está cerca y ni el apoyo de mis dioses y guardianes podrá salvarme de las llamas que comienzan a arder y consumirme desde adentro.

Pero no tengo miedo. Si es necesario me entregaré tranquilo a los brazos de la muerte, a los reinos de Hades, con quien tengo un pacto eterno y me recibirá en su banquete sin dudar. Si es necesario arrojaré el combustible sobre mi mismo para acelerar el proceso que le permita a este fénix volverse cenizas y poder renacer una vez más.

Pero jamás perderé mi dignidad, mi auto-respeto, mi autoestima. Sé que soy muchas cosas, brujo, puto, odioso, complejo, adicto a mil placeres sin llegar a ser hedonista. Y aún así, tengo en claro que también soy capaz de dar muchas cosas buenas, mucha comprensión, mucha atención, que soy capaz de enfrentarme al mundo entero por aquellos a quienes amo, que puedo dejarlo todo por descansar tranquilo en los brazos de mi amor.

Un gran maestro, usando una máscara de ibis blanco, me sonríe y me recuerda que el camino de la sabiduría está lleno de lecciones difíciles y que aquellos que no valoran las batallas no se merecen la victoria. Estoy muy de acuerdo con él, no puedo luchar por aquellos brazos si se encuentran cerrados para mí.

Pediré a cierto señor salvaje que me enseñe a correr libre por los bosques, a sentir la brisa en mi piel, a reír, a llorar, a gritar, a cantar con pasión y dejar pasar el pasado, a disfrutar lo que tengo y soñar con mejores tiempos, que me arrulle con su risa y me recuerde que hay más en esta vida que esfuerzos en vano y corazones rotos.

Que así sea


noviembre 17, 2012

Noche de Cine

Tengo mucho tiempo que no escribo algo en mi blog. No significa que no me hayan sucedido cosas importantes o trascendentales. La verdad es que llega ese momento en el que me come la pereza. Que horror.

Pero esta noche, viví una experiencia que no lograré superar fácilmente. Nunca, de verdad, nunca fui fanático de la saga de Crepúsculo. La idea de vampiros y esa clase de romance cursi rosa, no me parecían dos cosas que se debían mezclar. Sin embargo, como buen maestro de cultura general debía verla, sentía que era casi imperativo conocerla, al menos para tener un tema de conversación.

Y no voy a dar más vueltas. Esta noche, vi la última película de la saga. Si, el final de todo, donde nos enteramos del destino de Bella, Edward y todo el resto del clan Cullen, incluyendo, por supuesto, a su pequeña hija.


No quiero dar demasiada información, para no arruinarles la película a quienes no la hayan visto. A mí, en lo personal me motivaron los trailers. Se lo dije a mi mejor amigo: “Yo amo una buena batalla final”. Y vaya que batalla fue esta.

Luego de haber visto todas las películas comienzas a comprender, más allá del romance y lo cursi, lo interesante de las relaciones de familia, la lealtad, la amistad, la confianza, la fuerza de los lazos que pueden unir a un grupo de personas aunque vengan de lugares y trasfondos muy diversos. Eso, para mí, es el mensaje más fuerte de la película, repito, fuera del romance.

Y esta batalla final lo tuvo todo: dolor, sangre, gritos, poderes especiales, traición, venganza, orgullo, amor, tristeza, envidia, avaricia y muchos, muchos, muchos golpes. Fue una noche increíble y la catarsis que hicimos fue más increíble aún. Siento que dejé una parte de mis pulmones y mi vergüenza gritando en esa sala de cine.


Es que eso es lo que sucede cuando realmente te metes en la historia y te apasionas por lo que está sucediendo, sabes que no es real, pero tu cuerpo grita con cada célula en respuesta a lo que ve.

Le doy mis 20 puntos a quien dirigió la película y supo administrar las actuaciones, los escenarios y la hermosa y violenta danza de esta batalla. Le doy mis 20 puntos a Dakota Fanning por su actuación que todos aprendimos a odiar hasta el final. Le doy mis 20 puntos a quien interpreta a Aro, por su capacidad de demostrar su placer y su horror tan crudamente en su rostro. Le doy mis 20 puntos a Carlisle, por estar dispuesto a morir por su familia y sus amigos. Y le doy mis 20 puntos a Alice, por ser más pilas que todos y buscar la solución pacífica, aunque tuviera que usar el miedo a su favor para lograrlo, además que durante toda la saga se mantuvo absolutamente hermosa e impecable en su imagen de pies a cabeza.


Una excelente película y una excelente liberación de tensión y estrés bien merecida. Les recomiendo, si les gusta esta saga, que se preparen para algo grande; y si no, que se relajen y le den una oportunidad, hay mucho más que aprender detrás del simple romance vampiro-humano.


julio 22, 2012

Contigo aprendi


Nunca quise lastimarte. Nunca pretendí mentirte.

Sentí el calor de tu amor como el sol brillante de las mañanas cubre el mundo.
Sentí tu compañía y tu abrazo que me hicieron sentir seguro y vivo.

Aprendí contigo de paciencia y tolerancia, de convivencia, de manías y pasiones sin freno.
De ladrillos que se van amontonando y crean altas torres para ver los caminos distantes.
Aprendí contigo a darlo todo, hasta lo que no tengo.
Dejarme caer en el vacio y confiar en que unos brazos estarían allí para atraparme.
Contigo recordé lo que es sentirse como un niño, viendo el mundo por primera vez.
Recorriendo calles y avenidas como si nunca antes las hubiese visto.
Contigo aprendí a ser más yo mismo. Contigo recordé mis metas y mis fracasos.
Contigo descubrí nuevas fuerzas y abrí nuevas puertas.
Contigo crecí, contigo forje un nuevo camino.
Pero el tiempo que lo juzga todo y que no perdona nos hizo ver que no todo era perfecto.
Que los errores se pueden acumular y hacerse más pesados que cualquier otra carga.
El final se acercaba.
Y el aprendizaje llegaría a su final, para luego tomar nuevos senderos.

Este camino juntos ha terminado, pero muchos otros se abren frente a nuestros ojos.
Aunque nos duela, tenemos que aceptar la realidad.
Nuestra flor se ha ido ya, la ahogamos con pesares y ahora las lágrimas bañan su tierra.

Sigues brillante, como el sol, sigues siendo fuerte y grande, como esas torres de ladrillos.
Pero ya no brillarás para mí, ni serás mi atalaya.
Tus murallas y tu luz encontrarán un nuevo querer.
Porque no hay espacio en este mundo que no puedas alcanzar con tu sonrisa.
Porque no hay silencio que no puedas romper con el valor de tus palabras.
Porque no hay corazón de oro como lo es el tuyo.
Simplemente se acabo mi tiempo a tu lado.

julio 16, 2012

Kit de emergencia para terminar una relación


Un microscopio
Cuando la relación termina, te sientes muy mal durante los primeros días. Pero lo que necesitas es recordar que es una situación tan común y tan normal que no vale la pena hundirte en la depresión por ello. Realmente es un problema muy pequeño comparado con otras situaciones en tu vida, tan pequeño que te hará falta el microscopio para verlo bien. Si tu relación ha terminado, ten por seguro que otra persona mejor vendrá.

Analgésicos
Te puedo recomendar algunos muy buenos. Mis favoritos se llaman “deportes”, “risas”, y “paseos”, todos los puedes conseguir sin prescripción médica. Todos estos elementos te ayudaran a recordar las cosas buenas de la vida, lo bien que puedes pasar el tiempo por tu cuenta o con las personas más especiales a tu alrededor, bien sean amigos o familia.

Alcohol
Instrucciones muy específicas: Úsese solo en la presencia de amigos y bajo la influencia de muchas risas y buena música. Lo peor que puedes hacer es beber solo o cuando te sientes triste. Eso solo ayudara a levantar el polvo de los viejos recuerdos y posiblemente tomes algunas decisiones equivocadas. Si ya te sientes mal por haber terminado, no le agregues a eso el sentirte mal por otros pequeños errores que puedas cometer bajo la influencia del alcohol.

Varias dosis pequeñas de desilusión
Uno de los errores mas comunes que cometemos luego de terminar una relación, es que comenzamos a extrañar las cosas buenas de nuestr@ ex y olvidar las razones por las que terminamos. Esto no significa que debas convertir a tu ex en una mala persona, pero si la relación termino, lo mejor es no intentar volver atrás. Por eso, al menos dos veces al día necesitarás recordarte a ti mismo lo que llevo tu relación a su fin, y bajar a tu ex del altar donde l@ tenias.

Antibióticos
Para matar todas las bacterias que infectan tu vida con recuerdos y detalles del pasado. Lo mejor es no seguirte torturando frente a su foto, sus detalles y sus regalitos. Es hora de seguir adelante, será difícil, te dolerá mucho, pero a la larga te darás cuenta que es uno de los pasos clave para dejarlo todo atrás.

Guantes de goma
Para que puedas ir por el mundo con delicadeza. Ya que estas sensible, será muy fácil confundir las cosas y tomar el cariño de algunas personas de la forma equivocada. No busques aplicarle curitas a tu corazón roto que con el tiempo pueden dejarle heridas al corazón de terceros. Date un tiempo antes de intentar involucrarte con una nueva persona, así te evitaras lastimar a alguien y posiblemente lastimar una amistad.

Una lista de tu música favorita
La música es reconocida universalmente como uno de los elementos más reconfortantes en momentos difíciles. Así que asegúrate de tener cerca tu reproductor favorito para desconectarte del mundo cuando lleguen esos comentarios y preguntas relacionadas con tu ex. Siempre habrán personas que no se han enterado del rompimiento, se diplomático y solo responde que no sabes nada de tu ex porque ahora tienes otras cosas en que pensar.

El numero de tu mejor amig@
No eres ni el primero, ni el ultimo en terminar una relación. Si la situación es difícil y te cuesta salir de los días grises, siempre es aconsejable buscar en quien desahogarte. Confía en tus mejores amig@s, ellos sabrán escucharte con paciencia y darte sus opiniones e ideas con respecto a la situación. Además, serán los primeros en darte dosis de abrazos y cariño necesarios para reconstruir tu autoestima y tu estabilidad emocional. Recuerda que las parejas van y vienen, pero los buenos amigos siempre estarán allí.

Block de notas y lápiz
Ahora, cuando te estés sintiendo mejor y veas que el dolor comienza a ceder, tampoco te olvides de todo, no te hagas el loco. Acabas de terminar una relación, y es hora del aprendizaje, te guste o no. Siéntate con calma, analiza la situación y piensa en las razones por las que todo acabo. La idea no es que te lastimes o te menosprecies, por el contrario, debes usar este momento para construir nuevas ideas y estrategias para evitar cometer los mismos errores en el futuro.

Y si necesitas hablar, puedes contar conmigo.

julio 15, 2012

Todo pasa


Oh, mis estimados lectores, los tenía muy abandonados. Ciertamente he estado bastante ocupado y me he visto envuelto en una maraña de cosas que me han alejado del placer de escribir estas líneas y desahogarme un poco.

Pero decidí aprovechar algunos acontecimientos recientes para generar esta especie de “actualización” y compartir con ustedes lo que tengo en la mente, o lo que estos días de reflexión me han llevado a comprender. Y que sirva como un recordatorio para ustedes, y para mí, de lo que ciertas situaciones pueden generar, o de lo que ciertas experiencias pueden enseñarnos. Ahora, esto es algo que no me había tomado la molestia de hacer en el pasado, marcar un momento de profunda transformación con una nota que lo acompañe y que lo fije en mi memoria para siempre.

La triste noticia es que he terminado una relación. Si, no es precisamente algo que se diga ligero o que salga sin venir tomado de la mano por un nudo firme y tangible. Pero la realidad es que a pesar de todo me he sentido bastante tranquilo. Les contaré por qué.

Para comenzar, he terminado varias relaciones en el pasado, me he alejado de personas que me han marcado la vida, he huido de responsabilidades y he llorado mi parte del río de las penas amorosas de la humanidad. Pero quizás el vivir esas experiencias me ayuda a que el proceso sea más leve, más llevadero, más relajado.

No es que no me duela el terminar, no estamos hablando del estado emocional interno, sino de sus manifestaciones externas. Es como si hubiese aprendido a encerrar la tempestad dentro de una botella decorada, una botella capaz de sonreír, asistir a reuniones y cumplir compromisos sin derrumbarse ante la presión interna.

Además está el aprendizaje que me ha dado la Wicca, la comprensión del flujo de las cosas, del movimiento eterno, de cómo todo es parte de un proceso de aprendizaje, maduración, crecimiento, evolución, todo forma parte de las grandes lecciones de la vida para que cumplamos mejor nuestra misión. Y es que cuando comprendemos la importancia de la corriente de la vida, que las cosas no nos pertenecen, las personas no nos pertenecen, que todo debe seguir en movimiento, que cada día trae nuevas oportunidades, cuando realmente entendemos eso, podemos ver el paso de las cosas, de las relaciones, de las personas en nuestra vida como un ciclo que deja su huella y debe seguir otro camino.

No nos volvemos insensibles, al contrario, abrimos los ojos al laberinto frente a nosotros y descubrimos que hay muchas posibilidades, muchos caminos por recorrer, y que terminar una parte del trayecto, por intensa que haya sido, siempre será una gran lección y una gran experiencia, no una pérdida ni un error ni un fallo ni una lástima. Habrá lágrimas, quizás porque nos asuste comenzar nuevamente, quizás porque nos hará falta ver nuestras manos llenas, quizás porque no sabremos cuál es el siguiente paso a dar, pero eso dará paso a recibir lecciones y cosas nuevas, a descubrir oportunidades diferentes, a explorar nuestras fortalezas y debilidades para emprender nuevamente la marcha. Y será doloroso y será hermoso a la vez.

Cuando nos damos cuenta que todo pasa y que siempre podremos volverlo a intentar, allí entendemos la importancia de amar, de reír, de probar, de luchar, de gritar, de emocionarse y dar abrazos y besos, de decirle a la gente que los quieres aunque suene tonto. Porque a la final sólo quedan las huellas que dejamos en la vida de otros, y nosotros mismos también pasaremos.