Mostrando entradas con la etiqueta Atractivo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Atractivo. Mostrar todas las entradas

octubre 01, 2015

Sapiosexual

Soy sapiosexual. Y como muchas otras formas de atractivo, es algo imposible de determinar a simple vista.


Me explico.


No es posible mirar a alguien e inmediatamente determinar su grado de inteligencia. Sería demasiado absurdo asumir ciertos clichés en este tema, como hablar de imagen o de lentes o de esto o aquello.


Más aún, sería difícil definir lo que es la inteligencia. Si se me para a lado un chico que me habla de la forma en que mezcla químicos para crear bombas, me parecería tan fascinante como el chico que se me sienta a lado y me sorprende con una conversación sobre escritores de novelas de horror y ficción.


Quizás esa idea de “atracción por la inteligencia” también debería tener sus subdivisiones, porque a algunos nos atraen ciertos temas y a otros no, o quizás debería ser así, en general, lo que nos importa a los sapiosexuales es que esas personas que nos llaman la atención tengan algo de qué hablar, que tengan tema, que conozcan su área, que posean conocimiento del mundo, de la vida, de la ciencia, del arte, de algo.


Porque cuando te gusta alguien sólo por su cuerpo, pues bueno, se hace lo que se pueda hacer y chao, para su casa jovencito.


Pero cuando se pretende ir más allá, cuando esa persona debe quedarse a dormir, por las razones que sea, o cuando se intenta comenzar a salir o a verse con frecuencia, ahí es donde aparecen esas fallas en comunicación, en nivel cultural, en conocimiento de ciertos temas o áreas de la vida.


Y ahí es cuando se revienta la burbuja de la cara bonita o del cuerpo sexy y nos damos cuenta que nos hemos estado acostando con un muñeco inflable y termoregulado. Se moverá muy bien y todo lo que él quiera, pero al final del día es más interesante tener a una persona que pueda hipnotizarte hablando de diez mil cosas que un ser monótono que sólo puedes valorar por su desempeño en el acto sexual.


Me lo tiro, si, pero no lo quiero cerca luego del orgasmo.

Soy sapiosexual. Y como tal, yo ejerzo mi derecho a decirte que te vayas de mi cama si no te considero un compañero intelectual adecuado.




junio 23, 2015

Las Tres Escalas del Atractivo

Estaba conversando en estos días con un amigo, bueno, digamos que es un amigo para no entrar en detalles incomodos e innecesarios, pero conversábamos sobre lo que hace a una persona interesante y atractiva.

Bien es cierto que entre gustos y colores, bueno, ustedes saben el resto, pero hay de todo y para todos. Jamás una persona podrá considerarse completamente fuera del juego de las relaciones y los amores en esta vida, pues todos tenemos algo que otros pueden estar buscando, algo así como las piezas de un rompecabezas, en el que uno le brinda una parte de si al otro.

No entraré en detalles de conquista o de fines amorosos, porque no es el propósito de esta entrada. Pero es interesante ver como una cosa y la otra se pueden ir combinando para definir lo que buscamos o lo que esperamos encontrar en una futura pareja. Es decir, depende de lo que realmente queramos, será que realizaremos nuestra búsqueda del amor.

Ahora, al grano, según mi teoría personal, existen tres cosas que pueden sumar atractivo a una persona, digamos tres categorías distintas de atractivo, tres escalas de puntuación, tres cosas que te hacen llamativo, que te hacen destacar por encima de otros y que te ponen entre los primeros resultados de cualquiera en búsqueda de amor y compañía.

Estas son: Independencia. Cultura. E imagen.

Independencia: ¿Aún vives con tus padres? ¿Dependes de una beca para subsistir? ¿Tus platos y cubiertos son todos de plástico o de cartón y han sido recolectados de fiestas de vecinos y amigos? Algo que te puede sumar muchos puntos de atractivo es tu capacidad de responder ante las necesidades de la vida por tu cuenta, sin depender de la caridad, de la beca o del bolsillo de tus progenitores. Si tienes un trabajo estable, una carrera universitaria, vives por tu cuenta y además eres capaz de ahorrar algo de dinero al menos para una cena en la calle al mes, ya vas dando la talla en la primera escala de atractivo. Pues bien dicen los viejitos que amor con hambre no dura. El corazón y los sentimientos son importantes, pero aún más importante es demostrar la estabilidad que tienes en tu vida y que eres capaz de brindar o compartir con esa persona que esperas mantener junto a ti.

Cultura: ¿Cuál fue el último libro que leíste? ¿Cuántas sagas del cine has visto? ¿Te has enterado de los últimos hallazgos de la NASA? ¿Te mantienes al día de una o varias series de TV? La segunda escala de atractivo depende mucho de lo que leas, veas, escuches, lo que hagas en tu tiempo libre o la profesión que ejerzas, tus hobbies y pasiones. Algo común es considerar a la gente físicamente atractiva como un montón de cabezas huecas, ir al gimnasio puede ser divertido, pero no te da algo de qué hablar. Un buen revolcón en la cama puede durar un par de horas, pero al terminar todos se paran, se visten y se van porque quedarse a pasar el rato contigo es sinónimo de ABURRIDO. La escala de cultura mide lo interesante que puedes ser, lo fascinante que es hablar contigo y redescubrir el mundo. Dicen por ahí los sapiosexuales que el atractivo llama, pero la mente enamora. Así que cultivar conocimiento científico, académico, cultural y, por qué no, un poco de farándula también, puede darte excelentes resultados.

Imagen: ¿Vas al gimnasio? ¿Sales a trotar? ¿Bailas? ¿Practicas algún deporte? ¿Te vistes con la ropa que te regaló tu abuelita o eliges cosas según tu gusto particular? ¿Sabes algo de tendencias y combinaciones? ¿Tienes idea de lo que es un desodorante y una ducha de verdad? ¿Has pensado en las palabras DEPILACIÓN o ACONDICIONADOR? Está bien, no podemos ser tan superficiales y dejar que la imagen defina lo que somos y quiénes somos, pero una mentira común que nos hacemos a nosotros mismos es que todo depende de lo emocional y lo mental cuando sabemos que no es cierto. En el fondo todos queremos encontrar a alguien que consideramos físicamente atractivo, que al despertar cada mañana veamos su rostro y sintamos la dicha de tenerle a nuestro lado; que salgamos a la calle de la mano y otros le vean con interés y, sabiendo que eligió nuestra compañía antes que la de cualquier otro, nos llenamos de orgullo; que cuando estemos en la intimidad con poca o nada de ropa le veamos y pensemos POR TODOS LOS DIOSES QUE SEXY! Entonces esta tercera y última escala tiene que ver con nuestro cuerpo y nuestras elecciones en ropa y accesorios. Fíjense que es la última de las tres, para evitar parecer muy plásticos, pero igual es importante. Esto es como un trípode, sin un lado, se cae todo el interés.

Entonces, debemos medirnos nosotros mismos en cada una de las tres escalas.

Independencia: ¿Qué tan independiente soy? ¿Qué tan responsable, cumplidor, productivo y estable puedo ser? ¿Y puedo brindar esa misma estabilidad a otra persona junto a mí? ¿Podemos construirla juntos?

Cultura: ¿De qué temas puedo conversar? ¿En qué temas soy muy bueno? ¿Qué temas desconozco por completo? ¿Qué actitud tomo ante un tema nuevo para mí? ¿Qué tan abierto estoy a aprender de otros y a enseñar lo poco o mucho que sé de ciertas áreas?

Imagen: ¿Cuido mi cuerpo? ¿Trato de verme lo mejor posible? ¿Sé que hay que hacer ciertos cambios pero los evito por miedo? ¿Me arriesgo a probar nuevas cosas en mi imagen o me mantengo dentro de la misma zona siempre? ¿He probado nuevas cremas, nuevos peinados, nuevos estilos, nuevos accesorios, zapatos, cartera, lentes, maquillaje? ¿Tomo algún consejo de la televisión o las revistas en cuanto a imagen y estilo?

Todas son preguntas muy válidas y, al final, estas tres categorías serán las que proyectarán tu imagen a los ojos de los demás, y en la dirección en la que enfoquemos cada categoría saldrá a relucir una parte de nuestra personalidad. Unos preferirán ciertos aspectos de independencia sobre otros, ciertos temas de cultura sobre otros y ciertos deportes o tendencias de la moda sobre otras.


Es importante sentirnos cómodos con nuestro cuerpo y nuestra personalidad, pero así como el universo está en constante cambio y movimiento, también nosotros debemos unirnos a ese baile universal y transformarnos con el tiempo para sacar a relucir lo mejor que tenemos ante el resto del mundo.

marzo 30, 2012

Hombres Hetero


¿Por qué siempre nos gusta un hétero? Es uno de esos misterios de la vida gay.

Yo me atrevería a decir que eso va en parte con la definición misma de lo que es ser gay: somos hombres a quienes nos gusta otro hombre.

Y muchas veces son esos chicos hétero los que más rápido encajan en la definición del hombre para muchos.

No hablo de biología, sino de una cuestión de imagen. La barba, la corpulencia, la voz gruesa que muchos asociamos con la virilidad; y cierto grado de torpeza y mal gusto al vestir mezclados con algo de buen humor y una bonita sonrisa.

Si quizás sea por eso que nos gustan los hétero.



marzo 27, 2012

Sonríe


Yo sigo dándole vueltas a lo mismo. Me matan las sonrisas. En serio.

Por encima de una musculatura, por encima de las características genitales, por encima de muchas otras posibilidades.

Cuando conozco a un chico, lo primero que espero es ver una grande, hermosa y brillante sonrisa. Eso me deja atontado, me baja la guardia y me pongo lento.

Aún no estoy seguro del por qué, o qué es lo que representa esa sonrisa para mi. Quizás tenga que ver con algo de buen humor, la capacidad de reírse de si mismo; que también es buena señal de optimismo, seguridad, confianza y buena autoestima. Todas muy atractivas para mí.

Es, entonces, como si la sonrisa fuese la prueba física de características personales y mentales que espero encontrar en alguien. La sonrisa es el gancho para mí. El gancho definitivo.