Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas

abril 16, 2020

Evaluando Apps: Tríos

Créanlo o no, existen aplicaciones diseñadas con la intención de ayudarte a encontrar solteros o parejas para hacer tríos.

Hoy me decidí a probar un trío de estas aplicaciones y aquí les cuento, desde un punto de vista meramente práctico, cómo funcionan y mi opinión sobre cada una.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.



La primera es 3Fun, una aplicación lanzada en 2016, que tres años después, en 2019, ya contaba con más de 2 millones de descargas. Se promociona como una aplicación líder en el campo de las parejas abiertas, poliamorosas y tríos, por supuesto.


3Fun se sincroniza con el acceso a Facebook, que me parece genial, ya que no tengo líos de privacidad, y te permite crear un perfil de manera muy sencilla, cargar hasta 5 fotos públicas y 5 fotos privadas.

Te permite marcar tu orientación sexual y elegir lo que buscas (personas solteras, parejas heterosexuales, parejas homosexuales, trans, etc.).


Al igual que otras apps, te ofrece la posibilidad de marcar un SI o NO a los perfiles de manera muy sencilla y te los va agrupando en distintas categorías, los que a ti te gustan, los que gustan de ti, y con quienes has hecho match. Una cosa muy genial de esta app es que intentan verificar los perfiles de todos los usuarios, así que no más encontrarse súpermodelos que no son tan súper en persona.

Hasta ahora todo muy bien y muy razonable, pero es en este motor de sugerencias en el que encuentro el primer fallo de la app, y es que te va sugiriendo perfiles sin tomar en cuenta tu orientación sexual con respecto a la de los demás. Por ejemplo, yo que me identifico en estas apps como hombre gay, esperaría ver sólo perfiles de hombres gay o bisexuales o parejas del mismo sexo, pero la app me sugiere muchos hombres heterosexuales, que si pueden ser muy atractivos, pero con los que seguramente jamás haré match.


Finalmente descubro que la app, en su versión gratuita, al igual que el Tinder, te limita la cantidad de perfiles que puedes ver en un mismo día. Y ya después de haber visto tantos heterosexuales, siento que mis posibilidades de encontrar algún match son muy mínimas.

Por esto, a 3Fun, le doy un 5. El hecho de que me sugiera tantos heterosexuales me mata mucho el ánimo de seguirla usando.



.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Mi segunda app es 3nder, que apareció en el Reino Unido en 2014 y para 2017 tenía más de 1.6 millones de descargas.


Para no repetir lo obvio, entras, te creas el perfil, en 3nder puedes subir hasta 6 fotos (aquí nada de fotos privadas) y configuras el tipo o tipos de personas que te interesan, la distancia o región, edades, etc. Una vez adentro de la app, puedes ver detalles adicionales e ingresar información en tu perfil.

Lo interesante de esta app es que combina dos modos de visualización de perfiles. Por un lado, te muestra perfiles en modo SEARCH en el que puedes ver a todos los que se encuentran cerca de ti.


Y, en el modo MATCH, te muestra los mismos perfiles pero en formato de pasar perfiles a la derecha si te gustan o a la izquierda si no te gustan de otras apps del mismo tipo.


Así que es como ofrecerte que uses el método que más te guste, pero que de todos modos veas a la gente. LOL. Sin embargo, descartar perfiles en el modo MATCH no los elimina del modo SEARCH, así que si te pasaste algún perfil que SI te llamó la atención, puedes simplemente cambiar el modo y volverlos a buscar.

Pero, igual que la app anterior, esta no filtra los perfiles por su orientación sexual.

Eso está bueno. Por ser pilos y mezclar dos métodos de visualización de perfiles, les doy unos puntos extra, y así 3nder se lleva de mi parte un 6.



.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

La tercera app de hoy se llama 3rder. Ya sé, todas tienen unos nombres supremamente originales.



En esta me pareció súper interesante que te permite, mientras creas el perfil, elegir si quieres ver hombres, mujeres, pareja hombre-mujer, pareja mujer-mujer, pareja hombre-hombre y trans. Bastante inclusivo. Muy bien.



Lo primero es que te lleva a la bandeja de mensajes y te muestra algo parecido a las reglas de la app, y te indican que es un espacio para encontrar diversión y placer, pero también que la sobre-exposición está prohibida.

Esta app funciona igual que la anterior, combinando los dos formatos de MATCH (dando SI o NO) y SEARCH (para ver todos los perfiles en el área). Pero aquí está el primer punto negativo, ninguno de los dos modos filtra por orientación sexual, así que vi muchos chicos guapos que buscaban sólo conocer chicas.



Pero si encuentras un perfil que te guste, puedes mandarle un mensaje directo, marcarlo como favorito o enviarle una rosa. Si, una rosa.

La app guarda el historial de perfiles que te han gustado y los que no. Y tiene un modo de historias llamado "MOMENTS", donde los usuarios pueden compartir una foto interesante de su día.


3rder me parece que es una app gémela con 3nder, desde el nombre hasta el formato de presentación de perfiles y el fallo de no filtrar por orientación sexual, pero le supieron agregar esos pequeños toques extra que la hacen bastante interesante. Sin embargo, a 3rder, le daré un 6.5.



.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Bueno, como se dan cuenta, ninguna de estas aplicaciones obtuvo un buen puntaje conmigo, pero quizás para alguien más estas apps sean el paraíso, todo depende de cómo se usen, pero para mí, como hombre gay, ninguna me hizo mucha gracia, y el tener que ver tantos hombres heterosexuales, con los que no voy a tener nada porque son heterosexuales, me desanima mucho de seguirlas usando.

octubre 12, 2015

Decálogo de Sexo

La pregunta del día es: ¿por qué te acuestas/has acostado con tanta gente en tu vida?

Bueno, tengo varias respuestas a eso, o quizás varias partes de una misma respuesta. Mi propio decálogo para ser exacto.

1. Porque soy curioso. Porque conozco a alguien y quiero saber cómo es su pene, si, lo digo en serio, su pene, sus testículos, qué cara pone al acabar, si gime o jadea, si se queda quieto como un muerto o si es de esos que se mueve como si estuviera bailando. Ni siquiera es una necesidad de hacerlo con él directamente, para mí es suficiente el verlo con alguien más o verlo masturbarse. Mi curiosidad se verá satisfecha si puedo analizar sus expresiones de placer libremente. Y quizás si todos pudiéramos satisfacer nuestra curiosidad el sexo dejaría de ser algo tan prohibido y tan deseado a la vez.

2. Porque me da morbo. El sexo debe dar morbo, debe producirte un hormigueo raro en la panza, o una sensación de dificultad al respirar, o debes sentir la sangre subiendo al rostro, o el corazón acelerado. El sexo debe hacerte sentir algo. Bueno, a mí me hace sentir muchas cosas. Como persona empática que soy, yo disfruto el sexo por lo que veo que disfrute la otra o las otras personas. Por eso no necesito ni acercarme, si puedo ver su placer, oírlo, olerlo, sentirlo en las más mínimas vibraciones del aire, es perfecto y es suficiente para mí.

3. Porque me importa muy poco la opinión de los demás. Sé que la gente siempre hablará de chicos como yo, pero como ellos no pagan mi alquiler, ni mi mercado, ni mi internet o agua o luz, pues realmente me importa muy poco lo que digan o dejen de decir. Es más, es genial que hablen de mí, eso sólo demuestra la envidia que me tienen porque hago lo que ellos se mueren por probar. Y, seguramente, porque yo si me he tirado a todos los chicos que ellos ni se atreven a saludar, o me habré acostado con sus novios o sus ex, o qué se yo. Pero mientras más hablan de mí, más curiosidad les da a otros chicos de saber que tan bueno puedo ser en la cama. Y créanme, hasta ahora nadie se ha ido decepcionado, por algo siempre vuelven pidiendo más.

4. Porque jamás pienso dejar que alguien me diga cómo, cuándo, dónde o con quién puedo usar mi cuerpo. Ni el cura en la iglesia que seguramente se estará masturbando pensando en alguna chica o tocando a un niño del vecindario; ni el político que se sentará en su oficina y habrá contratado a su secretaria para verle las tetas y soñar con el día en que se la va a tirar; ni el militar que a escondidas se coje al más marico que encuentra para seguirse sintiendo hombre porque es el sexo más fácil que consigue; ni mis padres que se habrán montado cachos alguna vez en la vida; ni mis hermanos que tienen sus historias personales; ni mis vecinos que los he oído jadear cuando me oyen a mí disfrutar del sexo; ni mi casero que tendrá amantes en todos los países que pisa en sus viajes; ni el resto de los maricos de esta sociedad que llegan a sus casas a darse un buen pajazo pensando en lo bueno que debe follar ese tipo, mientras yo si me lo estoy haciendo con él.

5. Porque mi cuerpo es mío. Esto tiene mucho que ver con la anterior, pero es un asunto más íntimo que lo que diga el resto de la sociedad. Mi cuerpo es mío, es mi templo, es mi juguete, es mi lienzo, es mi herramienta, mi dildo, mi vibrador, mi todo. Y yo deseo compartirlo, ejercitarlo, masturbarlo, rozarlo, disfrutarlo, sentirlo temblar de placer y convertirlo en una fuente de placer para otros. Yo quiero usar mi cuerpo como yo deseo, sin dejar que otros ejerzan su influencia en mí.

6. Porque no me duelen las palabras. Palabras como “puta”, “promiscuo”, etc., me parecen tan simples y llenas de ignorancia. La gente desconoce que esas palabras son herramientas de un sistema religioso opresor, nocivo, tóxico, venenoso, asqueroso y despreciable para regular las actividades sexuales de las personas y mantener un control sobre la ideología de vida, implementando la pena, la vergüenza y el escarnio público como armas contra la libertad de ejercicio de la sexualidad. Así que la próxima vez que me llamen “puta”, piensen que estoy orgulloso de serlo porque seguramente fui yo quien le enseñó a su novio a hacer bien lo que hace bien.

7. Porque me une con otras personas. Tener sexo es un acto físico, carnal, espiritual, mental, energético, tántrico, social, religioso, consciente, subconsciente, animal, intelectual, académico, militar, político, económico, en fin, el sexo te abre y te une a otra persona en tantos niveles, en tantas variantes, en tantas posibilidades que es innegable como una fuente de intimidad, de complicidad, de conexión, de amistad, de unión, de empatía, de lazos que son difíciles de romper. Si más personas tuvieran más sexo con menos tabúes, el mundo sería un lugar lleno de más comprensión, tolerancia y respeto.

8. Porque crea nuevos universos. Energéticamente hablando, el sexo libera una energía tan poderosa, tan positiva, una energía brillante, llena de inspiración, creatividad, libertad, magia, es un big bang que genera nuevos universos por doquier, que crea espacios en nuestra mente para llenar con nuevos recuerdos, porque altera nuestras dimensiones y nos hace ver la vida de una forma distinta, porque nos reconfigura por completo. Díganme que no vale la pena hacerlo por crear nuevos universos y moriré de risa.

9. Porque es el mejor ejercicio de la vida. Cuando se hace bien, en el sexo puedes ejercitar todos los músculos, hasta los del rostro, y como me considero muy bueno en mis posiciones y ritmos, puedo decir que el sexo es el mejor gimnasio. Además el sudor que se genera en el sexo te limpia la piel de una manera increíble, te abre los poros y sale la suciedad, te oxigena la sangre, te llena de energía el sistema nervioso, fortalece el corazón, los pulmones, los huesos, incluso te limpia los dientes. Realmente el sexo es una fuerza increíble para vernos y sentirnos mejor.

10. Porque es el mejor terapeuta que se puede conseguir. Tener sexo te sube la autoestima, te hace sentir bien contigo mismo, te hace sentir deseado, querido, esperado, buscado, atractivo, y si estás con una persona que es buena en la cama, te pone a hacer ejercicio también; si estás con un chico que tenga la paciencia suficiente para enseñarte nuevos trucos, posiciones y placeres, cada encuentro se convierte en una lección para ser el mejor amante que otros puedan conocer en su vida. Es como una cadena interminable de aprendizajes sexuales que produce todos los beneficios antes mencionados y que además nos deja siempre con una gran sonrisa en el rostro y deseosos de volver por más.


Por eso, mis queridos lectores, me acuesto con todo el que yo me quiera acostar. ¿Alguna duda?

abril 20, 2012

Retos Poliamorosos: Balance


Una de las cosas más complejas en una relación poliamorosa es el asunto de los celos, esa espinita que te dice que no estás recibiendo tanta atención como deberías o que simplemente no te están dando la debida participación en la relación. Y quizás sea una de las trabas más grandes en todo tipo de relación. ¿Cómo hacer para evitar que se asome la fea cara de perro de los celos piches y absurdos?

En el caso del poliamor, es una situación compleja. Porque ya no debe darse atención a una sino a dos personas, dos formas diferentes de amar, dos formas diferentes de atención, dos corazones que laten a su ritmo y que esperan sentirse valorados en la misma proporción. Eso es un reto digno de los mejores jugadores de videojuegos, dar amor a uno y al otro sin que ninguno se sienta disminuido o dejado a un lado.
 
Yo, obviamente, no puedo hacer más que estar completamente de acuerdo con esto, es una realidad innegable. ¿Cómo se puede dar amor y atención a dos personas sin que ninguno sienta que recibe menos? Es la pregunta del millón de dólares. Pero si falla la atención entre dos, pues, también puede fallar entre tres, cuatro, diez, veinte o los que sean.

Definitivamente es todo un reto, uno que requiere de astucia, imaginación, delicadeza, iniciativa, entre otras cosas. Y bueno, ya que comenzamos este camino poliamoroso, veremos qué sucede y yo les mantendré al tanto, por si descubro la respuesta para evitar el desbalance en una relación múltiple. Abrazos a todos.

marzo 27, 2012

Sonríe


Yo sigo dándole vueltas a lo mismo. Me matan las sonrisas. En serio.

Por encima de una musculatura, por encima de las características genitales, por encima de muchas otras posibilidades.

Cuando conozco a un chico, lo primero que espero es ver una grande, hermosa y brillante sonrisa. Eso me deja atontado, me baja la guardia y me pongo lento.

Aún no estoy seguro del por qué, o qué es lo que representa esa sonrisa para mi. Quizás tenga que ver con algo de buen humor, la capacidad de reírse de si mismo; que también es buena señal de optimismo, seguridad, confianza y buena autoestima. Todas muy atractivas para mí.

Es, entonces, como si la sonrisa fuese la prueba física de características personales y mentales que espero encontrar en alguien. La sonrisa es el gancho para mí. El gancho definitivo.


diciembre 03, 2011

Mi media naranja


¿Por qué una relación no puede ser perfecta? Simple. Porque la perfección no existe, porque la perfección paraliza, porque si algo es perfecto, significa que no tiene capacidad de mejorar, de crecer, de aprender algo nuevo.

¿Entonces por qué nos empeñamos tanto en buscar la media naranja, la persona “ideal”, la que nos de “todo”, amor y entrega total, y toda esa sarta de boberas?

Porque vivimos en una sociedad dominada por las ideas absolutas, dónde no se terminan de aceptar los puntos medios, donde las personas no son capaces de analizar sus vidas con mente fría y decidir realmente qué es lo que quieren hacer. No. Todos deciden simplemente ajustarse y copiar un patrón que no sabemos en qué momento se instauró. Todos decidimos seguir la corriente, hacer lo que los demás hacen y pasar desapercibidos.

Todos queremos vivir esa vida sencilla y feliz, con una pareja, hijos, el perrito y la casa de cerca blanca, el jardín bonito y los días de sol y tranquilidad.

Todos queremos vivir el sueño de otro.

¿Y qué tiene de malo enamorarse, entregarse por completo y dejarlo todo para amar a plenitud? Justamente eso. Una de las razones por las que no debemos encontrar a esas personas que nos den TODO, es porque cuando lo tenemos todo, nos volvemos flojos, inútiles, vacios, simples gusanos mantenidos y dependientes. Perdemos el norte, perdemos el querer hacer más, vivir más, conocer más, arriesgarnos y cometer errores para crecer y seguirlo intentando. Dejan de importarnos nuestros amigos, nuestro trabajo, nuestra carrera, nuestros hobbies y placeres individuales, y creemos que esa persona puede convertirse en la fuente de ABSOLUTAMENTE TODO cuanto necesitamos. Que idea tan absurda.

¿Cuál será el amor verdadero entonces? ¿Será el amor de los perros que llegan, lo hacen y salen corriendo al terminar? ¿Será el amor de los gatos que se muerden y se lastiman, gritan y se odian por instantes en medio de su lujuria? ¿Será el amor de Romeo y Julieta, quienes fueron capaces de dejar de vivir porque no podían estar sin el otro? Hablemos de dependencia, falta de autoestima y adicción. ¿Será el amor de las princesas de Disney, confinadas a un castillo, a ser inútiles sin el príncipe, ignorantes, debiluchas y pisoteadas?

Quizás nunca sepamos la realidad del amor, cuando cada ser humano, cada canción, cada película y cada nota nos cuentan una historia diferente. Quizás el amor sea el más grande misterio de la humanidad. Quizás no vale la pena siquiera intentarlo, o quizás si.

Quizás, amor, quizás, nada.

noviembre 26, 2011

¿Cinismo o hipocresía?


Todos somos humanos, todos somos capaces de cometer errores. Pero todos sabemos lo lindo que es aceptar nuestros errores y ser capaces de seguir adelante sin el peso de la conciencia o el remordimiento encima. Y todos sabemos lo fácil que es ver los errores que cometen otros a nuestro alrededor, y lo difícil que es ver los nuestros.

Yo me pregunto: ¿Será cinismo o será hipocresía reclamar por errores que uno mismo comete y que ya le han hecho ver? ¿Será que existen personas tan obtusas que realmente son incapaces de aceptar su parte en los conflictos? ¿Será que realmente no ven o es que no quieren ver?

Y por si se lo están preguntando: Si, hablo de relaciones. Pero no sólo de pareja, hablo de amigos, de familia, de padres, de hijos, de hermanos, de amantes, de culos, de resuelves, de estudiantes, de todos los niveles de relaciones humanas.

¿Por qué llegamos al punto en el que comenzamos a apuñalar a esas personas que nos rodean, lanzándoles críticas y comentarios hirientes, pero no nos detenemos a pensar en lo que yo hago para generar esas situaciones?

Ya lo decía mi madre: Trata a los demás como quieres que te traten. Perfecto. No es difícil de entender. Pero entonces, si me salen con una patada… ¿se la regreso?

Yo solía pensar que todos éramos capaces de hacer introspección y darnos cuenta dónde comencé YO a poner piedritas para que esas personas tropezaran, y a culparlos por esos tropiezos. Ahora creo que no es así, algunos lo ven y les cuesta aceptarlo, algunos lo ven y deciden ignorarlo, algunos realmente no quieren bajar la mirada y darse cuenta que esas piedritas en el camino tienen su firma.

Porque lo más difícil de aceptar en esta vida es que nosotros mismos ayudamos a que esos seres que decimos amar cometan errores, somos nosotros mismos quienes le destapamos el pote del azúcar a las hormigas para luego quejarnos de la invasión.

Quisiera que algunas personas abrieran sus ojos y vieran su desbalance, mientras yo intento resolver el mío.

septiembre 05, 2011

FAQS #2


Bueno, otra vez ha pasado alguito de tiempo desde mi última entrada. Pero entiéndanme, uno a medida que crece obtiene más y más responsabilidades, y cuando pasa de los sesenta, comienzan a disminuir nuevamente. Pero estoy decidido a no abandonar este espacio, que se ha ido ganando mi estima, siempre es bueno tener donde desahogarse sin problemas, y más aún si alguien lo puede leer e inspirarse para encontrar soluciones o nuevos retos.
 
En fin. Siguiendo en la línea de los FAQS o “Preguntas Frecuentes” (Frequently Asked Questions en Inglés), hoy estuve pensando sobre otra de esas cositas que muchos heterosexuales en algún momento me han preguntado.

La cuestión es que, según ellos, los gays solo tenemos dos clases de amistades: mujeres y otros gays. Y es una cosa realmente absurda, sobre todo en este mundo moderno tan conectado y cada vez más pequeño, donde Pekín, Sídney y Hawái parecen estar a la vuelta de la esquina.

La definición de “amigo” es algo que dejare a su propia discusión, cada quien decide en que punto una persona ES o NO su amigo. Pero lo que si me parece absurdo es suponer que las personas (en general) se limitan las amistades de esa forma.

A ver, yo soy un chico gay, y tengo amigos en todas las demás orientaciones sexuales, edades, estados civiles e inclinaciones deportivas y musicales. Lo que pasa es que, como siempre, algunas personas andan buscando cualquier mínimo detalle para convertirlo en “ALGO GAY”, que realmente no existe.

Les propongo un reto, busquen un chico que le guste el rugby, que lo practique, que sea parte de un equipo, que vea los juegos de las diferentes ligas de rugby a nivel mundial, y pregúntenle a ver si no tendrá una mayoría de amigos dentro del mundo del rugby.

Otro, busquen una chica que sea violinista en una orquesta juvenil, de esas estatales o nacionales, que forme parte de una academia de música, que participe en presentaciones o conciertos, y pregúntenle a ver si la mayor parte de sus amistades no serán músicos también.

En conclusión los seres humanos, por naturaleza supongo porque realmente no lo podría asegurar, tendemos a agruparnos o relacionarnos con otras personas con las que sentimos afinidad. No es que los gays sólo nos llevemos bien con otros gays, pero si es más fácil reunirte a ver películas con un grupo de amigos que no te mirará mal cuando digas que EL protagonista es muy sexy.

Acepten la realidad, no es “ALGO GAY”, es ALGO HUMANO tener amigos con los que compartimos intereses, gustos, pasiones, aficiones y experiencias. Nada más.

agosto 21, 2011

CouchSurfing


Hace años, en un momento de necesidad, descubrí un sitio web llamado CouchSurfing, una comunidad global para personas que todavía creen en las personas y en su capacidad de brindar ayuda desinteresada a quien lo necesite.

A través del sitio contacté algunas personas en Canadá, y ya desde ahí todo fue una locura, había tantas personas dispuestas a recibirme y brindarme el mejor trato y atención posibles. Pero debía elegir, y eso hice, comparando la información de los perfiles y viendo lo más adecuado según mi personalidad y mis necesidades del momento. La experiencia fue inolvidable, no se limitaron a recibirme en su casa, sino que me trataron como parte de la familia, como un hijo que regresa a casa después de un largo tiempo. Y para siempre los tendré en mi mente como una especie de padres adoptivos a distancia.

Al volver a Venezuela, sentí que lo más apropiado sería devolver al universo la cantidad de favores, bendiciones y cosas positivas que había recibido, me decidí a ser más activo en el sitio, participar en las discusiones, en las reuniones, recibir más personas en mi hogar y tratar de brindarles la mejor atención posible. Pero descubrí que, aunque los miembros del CouchSurfing cumplían con su propósito de servir de guías y anfitriones, como todo en esta vida, no estaba exento de las cagadas frecuentes en el resto de las redes sociales y sistemas organizacionales a nivel mundial.

Lo primero que uno se consigue son “LOS TÍPICOS XENOFÍLICOS”, que lo primero que ven es la procedencia de las personas, dando preferencia a los europeos y norteamericanos como si fuesen mejores que todos los demás, o como si dejaran flores y billetes en el baño. Quizás les falta la experiencia de compartir con personas de otras partes del país y darse cuenta que hay mucho que aprender entre nosotros mismos.

Luego están “LOS DONJUANES” (y las también), que creen que cada huésped es la oportunidad de conseguirse una esposa o un marido que lo lleve consigo fuera del país a una vida de ensueños y riquezas. Quizás deberían aprender a valerse por sus propios medios para encontrar el fin de su soledad (o de su “verano”) y sus oportunidades de progreso.

Después vienen “LOS PARÁSITOS”, esos que creen que ser anfitrión es sinónimo de ser esclavo, y piensan que un buen anfitrión es el que deja de comer, de trabajar, de estudiar, en fin, de vivir, para andar pendiente de las necesidades de sus huéspedes. Quizás estos deberían cotejar el ser recibido en casa de un conocido con esa idea de aventura, de arriesgarse y explorar (que al menos una consulta sobre sitios recomendados podrán hacer donde lleguen y es perfectamente válido).

Siguen “LOS VISITANTES DE LUJO”, que quizás es que les da flojera leer los perfiles antes de enviar las solicitudes de hospedaje, o quizás no han terminado de entender que en el CouchSurfing la gente ofrece sus hogares, con lo poco o lo mucho que puedan tener para recibirles, y llegan esperando comidas especiales, los mejores servicios y las más finas comodidades. Quizás a estos les vendría bien recordar que existen hoteles y posadas.

Además están “LOS SEDIENTOS DE PODER”, que creen que el sitio les va a ofrecer los contactos con Bill Gates o Donald Trump y se van a arreglar la vida, y entonces, los títulos que se les otorgan se les suben a la cabeza y creen que son mandatarios nacionales, necesarios para representarnos en asuntos de vital importancia. Como si un miembro más o menos en alguna ciudad pudiese causar una guerra mundial o una hambruna, un fallo en la economía global o la proliferación de algún tipo de peste. Quizás estos deberían recordar que su misión es apoyar el desarrollo de la red y animar a más personas a participar, proporcionar ayuda y guías para experiencias más completas y positivas en su país o ciudad.

Y finalmente, porque no hay grupo, organización o club en Venezuela que no sufra de la presencia de “LOS APÁTICOS Y/O INGRATOS”, aquellos que usan el sitio sólo cuando ellos lo necesitan, o que se limitan a recibir a las personas en su casa y sienten que eso ya es demasiado favor, lo que pase después con el huésped no es su problema, ni les interesa. Quizás deberían ser recibidos por gente como ellos, para que lleven una cucharada de su propia medicina.

Yo se lo que muchos estarán pensando al terminar de leer esta entrada. ¿Qué hago yo como parte del CouchSurfing para cambiar o mejorar algo de esto? Nada. Porque para mi la experiencia del CouchSurfing no consiste en ganar poder o acumular rangos y referencias, en organizar mejores eventos, ser el alma de la fiesta o proyectarme hacia fuera del país. No busco amores, ni servidumbre, ni selecciono a mis huéspedes por su procedencia o cantidad de efectivo o su atractivo.

Para mi el CouchSurfing es una oportunidad excelente de ejercitar la hospitalidad, la bondad y la amistad; es un método genial para hacer nuevas amistades, comenzando en mi propia ciudad y mi país; es una ventana para conocer el mundo a través de los ojos de quienes llegan a mi y requieren mi ayuda; es una forma de generar energías positivas en el universo y recibir la dicha de un abrazo y una sonrisa agradecida, y la bendición de sentirme capaz de cambiar la vida de las personas compartiendo un poco de la mía.

Los invito a conocerlo: www.couchsurfing.com