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diciembre 03, 2011

Mi media naranja


¿Por qué una relación no puede ser perfecta? Simple. Porque la perfección no existe, porque la perfección paraliza, porque si algo es perfecto, significa que no tiene capacidad de mejorar, de crecer, de aprender algo nuevo.

¿Entonces por qué nos empeñamos tanto en buscar la media naranja, la persona “ideal”, la que nos de “todo”, amor y entrega total, y toda esa sarta de boberas?

Porque vivimos en una sociedad dominada por las ideas absolutas, dónde no se terminan de aceptar los puntos medios, donde las personas no son capaces de analizar sus vidas con mente fría y decidir realmente qué es lo que quieren hacer. No. Todos deciden simplemente ajustarse y copiar un patrón que no sabemos en qué momento se instauró. Todos decidimos seguir la corriente, hacer lo que los demás hacen y pasar desapercibidos.

Todos queremos vivir esa vida sencilla y feliz, con una pareja, hijos, el perrito y la casa de cerca blanca, el jardín bonito y los días de sol y tranquilidad.

Todos queremos vivir el sueño de otro.

¿Y qué tiene de malo enamorarse, entregarse por completo y dejarlo todo para amar a plenitud? Justamente eso. Una de las razones por las que no debemos encontrar a esas personas que nos den TODO, es porque cuando lo tenemos todo, nos volvemos flojos, inútiles, vacios, simples gusanos mantenidos y dependientes. Perdemos el norte, perdemos el querer hacer más, vivir más, conocer más, arriesgarnos y cometer errores para crecer y seguirlo intentando. Dejan de importarnos nuestros amigos, nuestro trabajo, nuestra carrera, nuestros hobbies y placeres individuales, y creemos que esa persona puede convertirse en la fuente de ABSOLUTAMENTE TODO cuanto necesitamos. Que idea tan absurda.

¿Cuál será el amor verdadero entonces? ¿Será el amor de los perros que llegan, lo hacen y salen corriendo al terminar? ¿Será el amor de los gatos que se muerden y se lastiman, gritan y se odian por instantes en medio de su lujuria? ¿Será el amor de Romeo y Julieta, quienes fueron capaces de dejar de vivir porque no podían estar sin el otro? Hablemos de dependencia, falta de autoestima y adicción. ¿Será el amor de las princesas de Disney, confinadas a un castillo, a ser inútiles sin el príncipe, ignorantes, debiluchas y pisoteadas?

Quizás nunca sepamos la realidad del amor, cuando cada ser humano, cada canción, cada película y cada nota nos cuentan una historia diferente. Quizás el amor sea el más grande misterio de la humanidad. Quizás no vale la pena siquiera intentarlo, o quizás si.

Quizás, amor, quizás, nada.

noviembre 26, 2011

¿Cinismo o hipocresía?


Todos somos humanos, todos somos capaces de cometer errores. Pero todos sabemos lo lindo que es aceptar nuestros errores y ser capaces de seguir adelante sin el peso de la conciencia o el remordimiento encima. Y todos sabemos lo fácil que es ver los errores que cometen otros a nuestro alrededor, y lo difícil que es ver los nuestros.

Yo me pregunto: ¿Será cinismo o será hipocresía reclamar por errores que uno mismo comete y que ya le han hecho ver? ¿Será que existen personas tan obtusas que realmente son incapaces de aceptar su parte en los conflictos? ¿Será que realmente no ven o es que no quieren ver?

Y por si se lo están preguntando: Si, hablo de relaciones. Pero no sólo de pareja, hablo de amigos, de familia, de padres, de hijos, de hermanos, de amantes, de culos, de resuelves, de estudiantes, de todos los niveles de relaciones humanas.

¿Por qué llegamos al punto en el que comenzamos a apuñalar a esas personas que nos rodean, lanzándoles críticas y comentarios hirientes, pero no nos detenemos a pensar en lo que yo hago para generar esas situaciones?

Ya lo decía mi madre: Trata a los demás como quieres que te traten. Perfecto. No es difícil de entender. Pero entonces, si me salen con una patada… ¿se la regreso?

Yo solía pensar que todos éramos capaces de hacer introspección y darnos cuenta dónde comencé YO a poner piedritas para que esas personas tropezaran, y a culparlos por esos tropiezos. Ahora creo que no es así, algunos lo ven y les cuesta aceptarlo, algunos lo ven y deciden ignorarlo, algunos realmente no quieren bajar la mirada y darse cuenta que esas piedritas en el camino tienen su firma.

Porque lo más difícil de aceptar en esta vida es que nosotros mismos ayudamos a que esos seres que decimos amar cometan errores, somos nosotros mismos quienes le destapamos el pote del azúcar a las hormigas para luego quejarnos de la invasión.

Quisiera que algunas personas abrieran sus ojos y vieran su desbalance, mientras yo intento resolver el mío.

septiembre 05, 2011

FAQS #2


Bueno, otra vez ha pasado alguito de tiempo desde mi última entrada. Pero entiéndanme, uno a medida que crece obtiene más y más responsabilidades, y cuando pasa de los sesenta, comienzan a disminuir nuevamente. Pero estoy decidido a no abandonar este espacio, que se ha ido ganando mi estima, siempre es bueno tener donde desahogarse sin problemas, y más aún si alguien lo puede leer e inspirarse para encontrar soluciones o nuevos retos.
 
En fin. Siguiendo en la línea de los FAQS o “Preguntas Frecuentes” (Frequently Asked Questions en Inglés), hoy estuve pensando sobre otra de esas cositas que muchos heterosexuales en algún momento me han preguntado.

La cuestión es que, según ellos, los gays solo tenemos dos clases de amistades: mujeres y otros gays. Y es una cosa realmente absurda, sobre todo en este mundo moderno tan conectado y cada vez más pequeño, donde Pekín, Sídney y Hawái parecen estar a la vuelta de la esquina.

La definición de “amigo” es algo que dejare a su propia discusión, cada quien decide en que punto una persona ES o NO su amigo. Pero lo que si me parece absurdo es suponer que las personas (en general) se limitan las amistades de esa forma.

A ver, yo soy un chico gay, y tengo amigos en todas las demás orientaciones sexuales, edades, estados civiles e inclinaciones deportivas y musicales. Lo que pasa es que, como siempre, algunas personas andan buscando cualquier mínimo detalle para convertirlo en “ALGO GAY”, que realmente no existe.

Les propongo un reto, busquen un chico que le guste el rugby, que lo practique, que sea parte de un equipo, que vea los juegos de las diferentes ligas de rugby a nivel mundial, y pregúntenle a ver si no tendrá una mayoría de amigos dentro del mundo del rugby.

Otro, busquen una chica que sea violinista en una orquesta juvenil, de esas estatales o nacionales, que forme parte de una academia de música, que participe en presentaciones o conciertos, y pregúntenle a ver si la mayor parte de sus amistades no serán músicos también.

En conclusión los seres humanos, por naturaleza supongo porque realmente no lo podría asegurar, tendemos a agruparnos o relacionarnos con otras personas con las que sentimos afinidad. No es que los gays sólo nos llevemos bien con otros gays, pero si es más fácil reunirte a ver películas con un grupo de amigos que no te mirará mal cuando digas que EL protagonista es muy sexy.

Acepten la realidad, no es “ALGO GAY”, es ALGO HUMANO tener amigos con los que compartimos intereses, gustos, pasiones, aficiones y experiencias. Nada más.