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enero 11, 2013

Lista de Regalos


Nuevamente se acerca mi cumpleaños, y he pasado estos días echando mucha broma con una supuesta lista de regalos que quería hacer. Es como interesante esa idea, así como en las bodas, hacer una lista de las cosas que la pareja espera recibir y que los invitados van a comprar voluntariamente, así se evitan recibir 4 planchas, 3 hornos microondas y 200 juegos de cubiertos, aunque esos últimos nunca sobran y lo anterior se puede vender.

Pero bueno, tomando la idea como algo cierto, dejándome llevar quizás por la expectativa, haré esa lista de regalos, aún cuando realmente no me preocupe obtener todo lo que pueda pedir aquí. Siempre me cuesta decidir por donde comenzar.

Quienes me conocen saben lo importante que son para mí los recuerdos, así que eso sería la primera línea de regalos: fotografías pequeñas o recuerdos de momentos vividos con mis amigos y mis seres queridos. Eso siempre será lo más preciado para mí.

Luego me dejaría llevar por mi amor por la cultura, lo internacional, y me decantaría entonces por regalos “del mundo”: llaveros, símbolos, figuras, estatuillas, cualquier cosa que represente una nación o una cultura.

Después entraría mi amor por la magia y lo místico: lecturas de cartas o runas o ajustes de chacras, libros sobre el tema, símbolos, signos, velas, inciensos y demás.

Más abajo vendría mi pasión por los peluches, para quienes no lo saben: AMO LOS PELUCHES.

Y finalmente, recibiría con gusto cualquier cantidad de libros, bien sea novelas, cuentos, enciclopedias, o cualquier forma de lectura relacionada con temas de mi interés.

Además, mis amigos cercanos saben que me fascinan las cosas hechas a mano. Siempre he creído que representan una mayor voluntad de dar, un esfuerzo más grande por hacer y no sólo elegir en una tienda, un compromiso interesante para sorprender al receptor con algo absolutamente original. No significa que no acepte un regalo comprado, es perfectamente válido también, no todos tienen sus habilidades creativas bien desarrolladas.

Pero, la verdad es que, llegado el día, si uno de  mis amigos llega sin un regalo a mi cumpleaños tampoco me enojaré por eso. Para mí el cumpleaños es una excusa perfecta para compartir con amigos y familiares de las cosas buenas que ha brindado el año que está terminando, es el momento de recordar las lágrimas y sonrisas, los problemas, victorias y altibajos que han marcado nuestra evolución, y por sobre todo, los rostros que nos han acompañado en los buenos, malos, peores y mejores momentos de nuestros ciclos.


agosto 21, 2012

Tengo miedo


Tengo miedo de que nuestra historia no tenga un final feliz. Que nos demos cuenta que no hay príncipes azules, ni gatitos encantados, que “felices para siempre” no está en nuestro camino.

Tengo miedo de repetir tus historias o repetir las mías. Que el pasado nos alcance y tumbe lo que hayamos construido, que no seamos capaces de dejar viejas costumbres y manías para mirar juntos hacia un nuevo futuro.

Tengo miedo de ser quien se enamore más y pierda al final. De esforzarme por dar lo mejor de mí y recibir silencios y vacíos, de ponerte en mi primer lugar y ser solamente un accesorio, de intentar ser romántico y dulce para estrellarme contra un muro de hielo frío y duro.

Tengo miedo de ser una sombra, un secreto, de que me mantengas escondido como si estorbara o te avergonzara. Que nunca pueda ser romántico y espontáneo sin temor a enojarte, ofenderte o parecerte imprudente. Que esto que vivimos se mantenga debajo de la mesa, como si no existiera. De vivir ese frío doloroso de ser sólo “un amigo” frente a todos.

Tengo miedo de que nunca logres conocer mis estados de ánimo con sólo mirarme a los ojos. De que no logremos compenetrarnos y realmente saber lo que nos pasa, de ser incapaces de abrir nuestra mente y nuestro corazón sin miedo, de tener que fingir cada palabra, cada gesto, cada acción para que todo esté bien.

Tengo miedo de no ser suficiente, de que mires en otra dirección y te des cuenta que hay otras ofertas mejores en el mercado. Que la curiosidad, el gusto, el interés o la distancia le ganen a todo lo que hemos compartido y se me repita la película triste. Pero también de que te esfuerces por estar a mi lado cuando realmente no eres feliz y no soy lo que quieres, cuando no puedo darte la vida que sueñas o la que esperas para ti.

Tengo miedo de que no seamos tan compatibles como pensamos y terminemos pisoteando las ideas y los sueños del otro. De que para poder ser felices juntos tenga que diluirme por completo y dejar de ser yo mismo. De que me toque decirte que “si” a todo para poder mantenerte contento y a mi lado. De ver mis ideas como baratijas infantiles que no llenan tus expectativas.

Tengo miedo de lastimarte, pero tengo miedo de lastimarme a mí también.
Tengo miedo de perderte, pero tengo miedo de perderme a mí mismo en el proceso.
Tengo miedo de esforzarme y quedarme sólo en el intento.
Tengo miedo de tantas cosas. Tantos miedos rondando mi cabeza.
Algunos mueren y renacen con más fuerza.
Algunos ceden su espacio a otros.
Pero ahí estoy, un manojo de historias depresivas que se repiten y continúan.
Un manojo de miedos que se rehúsa a volar porque ya se ha caído muchas veces.
Un manojo de inseguridades que decidió vararse a la orilla del camino porque ya se ha equivocado de camino una y otra vez.

julio 22, 2012

Contigo aprendi


Nunca quise lastimarte. Nunca pretendí mentirte.

Sentí el calor de tu amor como el sol brillante de las mañanas cubre el mundo.
Sentí tu compañía y tu abrazo que me hicieron sentir seguro y vivo.

Aprendí contigo de paciencia y tolerancia, de convivencia, de manías y pasiones sin freno.
De ladrillos que se van amontonando y crean altas torres para ver los caminos distantes.
Aprendí contigo a darlo todo, hasta lo que no tengo.
Dejarme caer en el vacio y confiar en que unos brazos estarían allí para atraparme.
Contigo recordé lo que es sentirse como un niño, viendo el mundo por primera vez.
Recorriendo calles y avenidas como si nunca antes las hubiese visto.
Contigo aprendí a ser más yo mismo. Contigo recordé mis metas y mis fracasos.
Contigo descubrí nuevas fuerzas y abrí nuevas puertas.
Contigo crecí, contigo forje un nuevo camino.
Pero el tiempo que lo juzga todo y que no perdona nos hizo ver que no todo era perfecto.
Que los errores se pueden acumular y hacerse más pesados que cualquier otra carga.
El final se acercaba.
Y el aprendizaje llegaría a su final, para luego tomar nuevos senderos.

Este camino juntos ha terminado, pero muchos otros se abren frente a nuestros ojos.
Aunque nos duela, tenemos que aceptar la realidad.
Nuestra flor se ha ido ya, la ahogamos con pesares y ahora las lágrimas bañan su tierra.

Sigues brillante, como el sol, sigues siendo fuerte y grande, como esas torres de ladrillos.
Pero ya no brillarás para mí, ni serás mi atalaya.
Tus murallas y tu luz encontrarán un nuevo querer.
Porque no hay espacio en este mundo que no puedas alcanzar con tu sonrisa.
Porque no hay silencio que no puedas romper con el valor de tus palabras.
Porque no hay corazón de oro como lo es el tuyo.
Simplemente se acabo mi tiempo a tu lado.

julio 16, 2012

Kit de emergencia para terminar una relación


Un microscopio
Cuando la relación termina, te sientes muy mal durante los primeros días. Pero lo que necesitas es recordar que es una situación tan común y tan normal que no vale la pena hundirte en la depresión por ello. Realmente es un problema muy pequeño comparado con otras situaciones en tu vida, tan pequeño que te hará falta el microscopio para verlo bien. Si tu relación ha terminado, ten por seguro que otra persona mejor vendrá.

Analgésicos
Te puedo recomendar algunos muy buenos. Mis favoritos se llaman “deportes”, “risas”, y “paseos”, todos los puedes conseguir sin prescripción médica. Todos estos elementos te ayudaran a recordar las cosas buenas de la vida, lo bien que puedes pasar el tiempo por tu cuenta o con las personas más especiales a tu alrededor, bien sean amigos o familia.

Alcohol
Instrucciones muy específicas: Úsese solo en la presencia de amigos y bajo la influencia de muchas risas y buena música. Lo peor que puedes hacer es beber solo o cuando te sientes triste. Eso solo ayudara a levantar el polvo de los viejos recuerdos y posiblemente tomes algunas decisiones equivocadas. Si ya te sientes mal por haber terminado, no le agregues a eso el sentirte mal por otros pequeños errores que puedas cometer bajo la influencia del alcohol.

Varias dosis pequeñas de desilusión
Uno de los errores mas comunes que cometemos luego de terminar una relación, es que comenzamos a extrañar las cosas buenas de nuestr@ ex y olvidar las razones por las que terminamos. Esto no significa que debas convertir a tu ex en una mala persona, pero si la relación termino, lo mejor es no intentar volver atrás. Por eso, al menos dos veces al día necesitarás recordarte a ti mismo lo que llevo tu relación a su fin, y bajar a tu ex del altar donde l@ tenias.

Antibióticos
Para matar todas las bacterias que infectan tu vida con recuerdos y detalles del pasado. Lo mejor es no seguirte torturando frente a su foto, sus detalles y sus regalitos. Es hora de seguir adelante, será difícil, te dolerá mucho, pero a la larga te darás cuenta que es uno de los pasos clave para dejarlo todo atrás.

Guantes de goma
Para que puedas ir por el mundo con delicadeza. Ya que estas sensible, será muy fácil confundir las cosas y tomar el cariño de algunas personas de la forma equivocada. No busques aplicarle curitas a tu corazón roto que con el tiempo pueden dejarle heridas al corazón de terceros. Date un tiempo antes de intentar involucrarte con una nueva persona, así te evitaras lastimar a alguien y posiblemente lastimar una amistad.

Una lista de tu música favorita
La música es reconocida universalmente como uno de los elementos más reconfortantes en momentos difíciles. Así que asegúrate de tener cerca tu reproductor favorito para desconectarte del mundo cuando lleguen esos comentarios y preguntas relacionadas con tu ex. Siempre habrán personas que no se han enterado del rompimiento, se diplomático y solo responde que no sabes nada de tu ex porque ahora tienes otras cosas en que pensar.

El numero de tu mejor amig@
No eres ni el primero, ni el ultimo en terminar una relación. Si la situación es difícil y te cuesta salir de los días grises, siempre es aconsejable buscar en quien desahogarte. Confía en tus mejores amig@s, ellos sabrán escucharte con paciencia y darte sus opiniones e ideas con respecto a la situación. Además, serán los primeros en darte dosis de abrazos y cariño necesarios para reconstruir tu autoestima y tu estabilidad emocional. Recuerda que las parejas van y vienen, pero los buenos amigos siempre estarán allí.

Block de notas y lápiz
Ahora, cuando te estés sintiendo mejor y veas que el dolor comienza a ceder, tampoco te olvides de todo, no te hagas el loco. Acabas de terminar una relación, y es hora del aprendizaje, te guste o no. Siéntate con calma, analiza la situación y piensa en las razones por las que todo acabo. La idea no es que te lastimes o te menosprecies, por el contrario, debes usar este momento para construir nuevas ideas y estrategias para evitar cometer los mismos errores en el futuro.

Y si necesitas hablar, puedes contar conmigo.

julio 15, 2012

Todo pasa


Oh, mis estimados lectores, los tenía muy abandonados. Ciertamente he estado bastante ocupado y me he visto envuelto en una maraña de cosas que me han alejado del placer de escribir estas líneas y desahogarme un poco.

Pero decidí aprovechar algunos acontecimientos recientes para generar esta especie de “actualización” y compartir con ustedes lo que tengo en la mente, o lo que estos días de reflexión me han llevado a comprender. Y que sirva como un recordatorio para ustedes, y para mí, de lo que ciertas situaciones pueden generar, o de lo que ciertas experiencias pueden enseñarnos. Ahora, esto es algo que no me había tomado la molestia de hacer en el pasado, marcar un momento de profunda transformación con una nota que lo acompañe y que lo fije en mi memoria para siempre.

La triste noticia es que he terminado una relación. Si, no es precisamente algo que se diga ligero o que salga sin venir tomado de la mano por un nudo firme y tangible. Pero la realidad es que a pesar de todo me he sentido bastante tranquilo. Les contaré por qué.

Para comenzar, he terminado varias relaciones en el pasado, me he alejado de personas que me han marcado la vida, he huido de responsabilidades y he llorado mi parte del río de las penas amorosas de la humanidad. Pero quizás el vivir esas experiencias me ayuda a que el proceso sea más leve, más llevadero, más relajado.

No es que no me duela el terminar, no estamos hablando del estado emocional interno, sino de sus manifestaciones externas. Es como si hubiese aprendido a encerrar la tempestad dentro de una botella decorada, una botella capaz de sonreír, asistir a reuniones y cumplir compromisos sin derrumbarse ante la presión interna.

Además está el aprendizaje que me ha dado la Wicca, la comprensión del flujo de las cosas, del movimiento eterno, de cómo todo es parte de un proceso de aprendizaje, maduración, crecimiento, evolución, todo forma parte de las grandes lecciones de la vida para que cumplamos mejor nuestra misión. Y es que cuando comprendemos la importancia de la corriente de la vida, que las cosas no nos pertenecen, las personas no nos pertenecen, que todo debe seguir en movimiento, que cada día trae nuevas oportunidades, cuando realmente entendemos eso, podemos ver el paso de las cosas, de las relaciones, de las personas en nuestra vida como un ciclo que deja su huella y debe seguir otro camino.

No nos volvemos insensibles, al contrario, abrimos los ojos al laberinto frente a nosotros y descubrimos que hay muchas posibilidades, muchos caminos por recorrer, y que terminar una parte del trayecto, por intensa que haya sido, siempre será una gran lección y una gran experiencia, no una pérdida ni un error ni un fallo ni una lástima. Habrá lágrimas, quizás porque nos asuste comenzar nuevamente, quizás porque nos hará falta ver nuestras manos llenas, quizás porque no sabremos cuál es el siguiente paso a dar, pero eso dará paso a recibir lecciones y cosas nuevas, a descubrir oportunidades diferentes, a explorar nuestras fortalezas y debilidades para emprender nuevamente la marcha. Y será doloroso y será hermoso a la vez.

Cuando nos damos cuenta que todo pasa y que siempre podremos volverlo a intentar, allí entendemos la importancia de amar, de reír, de probar, de luchar, de gritar, de emocionarse y dar abrazos y besos, de decirle a la gente que los quieres aunque suene tonto. Porque a la final sólo quedan las huellas que dejamos en la vida de otros, y nosotros mismos también pasaremos.

enero 15, 2012

Cumpleaños


Mañana es mi cumpleaños.

Y todos los años me pregunto lo mismo: ¿Qué he hecho en mi vida? ¿Qué he logrado? ¿Qué cosas he alcanzado? ¿Qué he aprendido?

Ciertamente esa última pregunta se me hace más fácil de responder, siento que en estos años, sobre todo en los más recientes, he aprendido muchísimo, a los golpes muchas veces, y ha dolido, pero no ha sido para dramas y lagrimas, sino para respirar profundo y levantarme con mayor fuerza, con la piel un poco más dura, un poco más sabio y con una experiencia nueva que compartir con otros.

Las otras preguntas, siempre me han hecho dudar.

No es que dude de mis capacidades, o que no valore las oportunidades que me ha dado la vida hasta el momento, para nada, todo eso ha forjado mi personalidad, mis creencias y mis actitudes, y si soy una buena persona, una mierda, un idiota o un chico pilas, es gracias a todas esas cosas que he vivido.

Yo diría que mi duda se refleja más bien en mi capacidad para dejar huella, para decir que he sido parte de la transformación de la sociedad o las vidas de las personas a mi alrededor. Siento que apenas ahora he comenzado a generar esa huella.

Mis propósitos para este nuevo ciclo que empieza para mi son mantenerme sincero conmigo mismo antes que nada, disfrutar cada día al máximo, vivir sin miedos y sin prestarle atención a chismes y gente intensa. Sé que con el tiempo llegará esa huella, esa oportunidad de hacer algo importante para muchas personas.

Es de esas cosas que vienen sin avisar y que el universo pone en tu camino cuando estás listo.

¿Lo que más he disfrutado estos años? Uff, hay personas que me han movido el universo, personas que me han hecho llorar sólo con darme un abrazo y una sonrisa de despedida, personas que he tenido cerca y que me han enseñado muchísimo con un par de palabras, personas que he conocido y he odiado con intensidad dolorosa y otros que me han hecho sentir como un bebe seguro entre los brazos de su madre.

Esos episodios emotivos, creo que son lo que más recuerdo siempre. Y muchas veces me transporto a ellos en mi mente para sentirlos nuevamente.

En fin, mañana es mi cumpleaños, y de nuevo me rondan las preguntas existenciales.

¿Cambiará algo en los próximos 365 días para mi siguiente cumpleaños?

diciembre 31, 2011

Feliz Año Nuevo


Como siempre, hay muchas cosas que me gustaría compartir con ustedes, y tratándose de semejante fecha, más aún. Pero creo que los mejores discursos son aquellos bastante precisos, que te dejan pensando sin necesidad de rodeos y palabras rebuscadas en el diccionario.

Pensé en escribir tantas cosas, cosas que viví, cosas que dejé a medias, cosas que me atreví y cosas que me dejé ganar por el miedo, como una especie de recuento del año. Pero sé que muchos realmente no quieren saber, y otros han tenido la oportunidad de compartir este año junto a mí, y hasta han llegado a ser protagonistas de sus propios episodios de dramas, risas, aventuras y complicaciones de mi 2011.

Pero en estos días vi una película, titulada Año Nuevo, uno de estos filmes románticos donde todas las personas cumplen sus sueños, y el mundo es perfecto y feliz al final, cosa que sabemos que no es real pero que igual disfrutamos ver.

Sin extenderme de manera innecesaria, quiero compartir con ustedes uno de los momentos cumbre de la película, un discurso sobre el significado de año nuevo, motivado por fallos técnicos en la tradicional esfera que adorna Times Square en Nueva York, y que por supuesto se resuelve, es una película después de todo.

“…Como todos pueden ver la esfera se ha detenido a mitad de camino. Está ahí para recordarnos, antes de destapar la champaña y celebrar por el año nuevo, la importancia de detenernos y pensar en el año que se va. Recordar tanto nuestros triunfos como nuestros fallos; nuestras promesas hechas y rotas; las veces que nos abrimos a grandes aventuras o nos negamos a tomar las oportunidades por miedo a salir heridos; porque de eso se trata el año nuevo: de una nueva oportunidad; una oportunidad de perdonar, de hacer mejor las cosas, de dar más, de amar más; y dejar de pensar en lo que pudo pasar y enfocarnos en lo que puede ser; así que, cuando esa esfera caiga a la medianoche, porque lo hará, recordemos ser cordiales los unos con los otros, amables, y no sólo esta noche, sino todo el año. Gracias.” (Claire Morgan, New Year’s Eve)

FELIZ AÑO 2012 PARA TODOS


julio 14, 2011

La espera...


Segundos, minutos, horas. Todos en procesión. Un desfile que se convierte en tortura, en nervios e inseguridades. Una marcha lenta y pesada que nos hace recordar nuestros miedos.

La espera nos hace vacilar, nos hace pensar que quizás no estamos en el lugar indicado, quizás no es nuestro tiempo, quizás no es la decisión adecuada.

Pero muchas veces la espera es también la prueba final para obtener aquello que buscamos. Nada cae del cielo, nada se obtiene de la prisa, pero mucho se logra con paciencia.

¿Entonces por qué nos inquieta tanto esperar?

Es un gran misterio. Hemos sido tan malcriados toda nuestra vida y queremos todo de inmediato, que las cosas vayan siempre a nuestro ritmo. Y eso suele convertirse en el peor de los fallos, porque por construir deprisa nos olvidamos de hacer buenas bases, y se nos termina cayendo el edificio entero (con nosotros adentro).

La espera puede ser una dulce tortura que potencia, que intensifica todo lo que viene después.

La espera puede ser tortuosa, como si una sombra gris se cerniera sobre nosotros y derramara sus litros de lluvia sin pausa.

La espera puede ser placentera, como si los días se alargaran y los segundos decidieran ir todos a paso de tortuga, permitiéndonos disfrutar de alegrías y risas eternas.

La espera puede ser filosa y punzante, como el grito agudo de un par de turbinas a toda marcha, pensamientos, ideas y teorías que se construyen al galope desenfrenado de nuestras neuronas.

La espera puede ser engañosa, pero interesante.

Esperar para recibir una noticia, para recibir un beso, para recibir un adiós, para recibir un “te quiero”, para salir de viaje, para que llegue una prueba, para superar un dolor, para alcanzar una meta.

O como yo, aquí sentado con cuatro locos, hablando de piernas firmes mientras esperamos que llegue el artista que tomará la virginidad del lóbulo de mi oreja derecha. Que locura. Espero que, como toda virginidad perdida, deje una gran sensación de plenitud y satisfacción.

mayo 22, 2011

Comer. Rezar. Amar

Anoche vi una película genial. Se llama “Comer. Rezar. Amar.” (En inglés: “Eat. Pray. Love.”) Y lo interesante de esta película es que me hizo pensar mucho en el proceso por el que todos los seres humanos debemos pasar para conocernos a nosotros mismos. Y como muchas veces creemos conocernos muy bien, hasta que alguna circunstancia, algún problema, algún cambio repentino nos sacude el mundo y de repente comenzamos a cuestionarnos todo lo que nos rodea. ¿Es realmente la vida que deseamos? ¿Somos aquello que tanto anhelábamos llegar a ser? ¿Estamos junto a la persona que queremos estar? ¿Vivimos bajo las condiciones que deseamos realmente?

Y si no hallamos una respuesta positiva a estas preguntas… ¿entonces que?

¿Vale la pena hacer todas nuestras creencias, nuestros deseos, nuestros sueños a un lado solo para “intentar” ser felices junto a alguien? ¿Vale la pena sacrificarnos a nosotros mismos para “intentar” no lastimar a otra persona? Como dicen en una escena de la película: “Podemos ser infelices juntos, pero ser felices por el hecho de no estar solos.”

La protagonista de la película decide ponerse a sí misma primero, y se embarca en un viaje para descubrir su verdadero propósito en la vida, para encontrar su verdadera razón de ser, para estar más cerca de dios, para recuperar la risa, la emoción y la pasión en su vida.
 
Su primera parada: Italia. Aquí descubre un mundo lleno de placeres, de sabores, de aromas y amores fugaces, de pasiones sinceras, de gente expresiva y cálida que lleva sus costumbres e ideales de la mano de un idioma fluido y romántico. Aquí conoce una filosofía de vida opuesta a su vida atareada y estresada de la gran ciudad: “IL DOLCE FAR NIENTE” o “la dulzura de no hacer nada.”

Segunda parada: La India. Y un claustro religioso se convierte en su hogar. Entre muros llenos de plegarias, cantos, labores domesticas y votos de silencio, descubre la importancia de la conexión con el Yo interior, la belleza de la meditación para encontrar la paz, lo crucial de aprender a perdonarse por las decisiones tomadas, los corazones rotos y las lagrimas derramadas. Todo esto la lleva a una verdad absoluta: Dios se esconde en cada uno de nosotros, en nuestra forma de ser, en nuestra personalidad, en nuestras decisiones, y no tiene mucho sentido matarnos buscándolo fuera.

Y para terminar, llega a Bali, donde la rodea un paraíso tropical, un jardín lleno de bellezas y paz, donde convergen tradiciones, culturas, formas de pensar e ideales para forjar las posibilidades de un futuro mejor. La necesidad la lleva a buscar ayuda ancestral, a desconectarse por completo del universo y vivir solo para sí. Y es aquí donde descubre la ultima verdad, una verdad que yo mismo he comprobado en mi vida: “A veces, cuando te propones hacer algo en el mundo para ayudarte a ti mismo, terminas ayudando a todo el mundo.”

Y en medio de este paraíso tropical, con la posibilidad de un nuevo amor en la puerta, con las manos llenas de oportunidades y nuevos sueños, llega a una fascinante conclusión que compartiré con todos ustedes, es algo que ella llama “La Física de la Búsqueda”, haciendo referencia a la eterna búsqueda en la que pretendemos encontrarnos a nosotros mismos al final del camino y ser verdadera y plenamente felices:

“Si eres lo suficientemente valiente como para dejar atrás todo a lo que estas acostumbrado, cualquier cosa, desde tu casa hasta el resentimiento y los recuerdos del pasado, y de embarcarte en un viaje interno o externo para encontrar la verdad sobre ti mismo y tu lugar en el universo, y si realmente estas preparado para ver cada situación como una pista o una prueba, y si logras entender que todas las personas que se crucen en tu camino tienen algo que enseñarte, y si eres capaz de enfrentarte a ti mismo y aceptar las cosas que tratas de esconder o negar, entonces la verdad te será revelada sin dudarlo.”



abril 04, 2011

Como cambian las personas

Como cambian las personas, ahí frente a nuestros ojos.
Como si todo lo que conocemos de ellas se esfumase con el viento.
Como si su imagen fuese solo el reflejo de todas las posibilidades de su caminar.
Como si su esencia se transmutase con cada segundo que pasa.

Como cambian las personas, como las escenas de una película.
Un día pueden ser rockeros, emos, hippies o góticos.
Y al siguiente pueden ser grandes empresarios, Drag Queens o pegados en una esquina.
Se mueven entre las sombras y luces que dejan sus acciones.
Guiados por instinto, señales divinas o colores en el viento.
Como sonrisas fugaces, como latidos, como miradas a través de un cristal manchado.

Como cambian las personas, como las líneas que dibuja el viento jugando con las nubes.
En un instante las vemos llenas de color, de luz y de vida.
Pero al siguiente pueden ser distantes, borrosas y vacías.
Pueden ser presagios de grandes tormentas o de lluvias esperadas.
Traer nuevas ilusiones, alegrías o tristezas nunca imaginadas.
Pero siempre dejaran una huella.

Las personas cambian, a veces nos sorprenden, otras nos decepcionan.
Pero detrás de esos cambios se esconden también los nuestros.
Pequeñas señales de nuestra propia evolución personal.
De nuestro propio transitar por el camino que llamamos vida.
Nuestras relaciones, nuestras esperanzas, nuestras ideas y nuestros miedos.
Todo en constante cambio, crecimiento, evolución a cada segundo que pasa.

Como cambian las personas, ahí frente a nuestros ojos.
Como si mudasen la piel, como si perdiesen una a una las máscaras.
Como si entre palabras y silencios reescribiesen cada día las páginas de su vida.
Como si en realidad no las conociésemos en lo absoluto.

febrero 01, 2011

Nuevas aventuras


Hay momentos en la vida en que sientes que tu mundo está patas arriba. Hay días en que abres los ojos y te das cuenta de que nada es igual. El tiempo ha pasado sin que te dieras cuenta, y ahora se abre ante ti un camino desconocido, un sendero nunca antes transitado, y no puedes voltear atrás, la única salida es seguir adelante. Esos momentos se llaman “aventuras”.

Tú decides si abres tus brazos y te dejas llevar por la corriente, con la idea de que todo fluya y puedas disfrutar el paseo, que el agua te empuje hasta la superficie, lejos de las afiladas rocas y obstáculos del fondo.

O si prefieres sentir que eres tú quien dirige la corriente y te aferras con fuerza a las rocas, marcando el paso y estrellándote contra cada barrera, convirtiendo hasta el más mínimo granito de arena en una gran cadena montañosa.

Sin importar lo que elijas, sabes que no tienes otra opción, debes tomar ese camino que se abre ante ti y esperar lo mejor, arriesgarte y tener la esperanza de que al final todo estará bien. Pero como dice mi sabia madre, quien no se arriesga no aprende, cada paso que se da en esta vida podría ser el último o el primero de una nueva; cada giro de esquina podría ponernos en situaciones conflictivas o regalarnos el billete ganador de la lotería; cada obstáculo puede ser una oportunidad de superarnos o de ahogarnos en penas y lagrimas. Todo depende de la voluntad, de la visión, de la madurez, de la capacidad de tomar el menos y convertirlo en un más, en algo útil, algo productivo, creativo y hasta interesante.

Aunque hay momentos en los que es casi inevitable mirar atrás, pensar en lo que se tiene que dejar, en lo que se va cambiando, en las personas, costumbres y sentimientos que pasan a ser solo recuerdos de una vida anterior, casi como escenas de una película completamente ajena a nosotros, y nos invade la nostalgia, nostalgia que suele venir acompañada de arrepentimientos, pero también de sonrisas, porque al pensar en lo que se sacrifica, en lo que se pierde, en lo que se olvida, también se piensa en lo que se gana, lo que se obtiene, lo que se aprende. Y es allí donde llega la iluminación, la paz, la calma, cuando logras entender que todo lo que tienes, todo lo que eres, todo lo que has logrado comenzó en un giro de esquina, un paso sin temor, un salto a lo desconocido.

diciembre 31, 2010

Feliz Año Nuevo

Es el último día del año. El día en el que todos intentamos recordar las cosas que hemos hecho, tanto buenas como malas. Las personas que lastimamos, las risas que compartimos, los malos pasos y los grandes logros. Los amigos que de una u otra forma se fueron y los nuevos amigos que encontramos en el camino.

Es el día más político del año, porque muchos llegan a este día buscando reconciliarse con todos aquellos que han ofendido o que han lastimado. También es el día más triste, porque muchos piensan en aquellos que ya no están a su lado para compartir el abrazo de la medianoche.
 
Para otros puede ser el día más feliz, la noche en la que sienten que todas sus cargas y sus penas se alejan para dar paso a nuevas energías, un nuevo comienzo, un nuevo ciclo. Aunque también puede ser el día que más le pega al bolsillo, porque ni los fuegos artificiales, ni la rumba, ni el alcohol, ni la cena, ni los estrenos se consiguen de gratis.

Yo, me conformo con disfrutar un buen espectáculo de fuegos artificiales, es casi un ritual. En silencio, sentir el viento frio de la noche mezclarse con el olor a pólvora mientras colores y luces llenan el cielo, iluminándolo todo, como un símbolo fulminante de emoción por el nuevo comienzo, de alegría de estar con vida para vivir esta noche una vez más.

Como las chispas de luz de una nueva vida, de un nuevo amor, de una sonrisa brillante y unos ojos sinceros.

Y aprovecho de dar las gracias, por todas las cosas que logre este año. Como le dije a una buena amiga: “el año no tiene altos y bajos; el año tiene altos y oportunidades para tomar más impulso.” Y pienso en las cosas que no hice, por pena, por miedo, por falta de recursos, de madurez, de preparación, y no los veo como fallos, sino como puertas que debo intentar abrir nuevamente y cruzar con la frente en alto.

Y pienso en las personas, por encima de todo, pienso en las personas. Porque a la final son las personas las que realmente marcan cada oportunidad, cada espacio, cada experiencia, cada relación, cada lagrima, cada risa, cada abrazo, cada palabra. Pienso en la suerte que he tenido de encontrarme con todas estas personas, y se me llenan los ojos de lágrimas, porque no podría imaginar la vida sin todos ellos.

Algunos solo han estado conmigo un par de semanas o meses, otros tienen años siendo parte de mi vida; algunos me han visto a ratitos y conocen una sola cara de mi personalidad, otros reconocen hasta mi forma de escribir y mi respiración mientras duermo. A ellos y ellas, a todos y todas, la palabra “GRACIAS” se queda pequeña.

Mi 2010 fue una locura, una montaña rusa de aprendizaje, bofetadas, besos, caricias, lagrimas, rompimientos, nuevas oportunidades, viajes, gente distinta, risas, pellizcos, golpes, mordidas de zancudo y tragos de vodka. Pero mis amigos, la familia que elegí por voluntad, por cariño, a veces por locura y por impulso, hicieron que cada segundo de este año valiera la pena.

¡Feliz Año Nuevo a Todos!