enero 16, 2015

Brindemos sin miedo

Hoy es mi cumpleaños.

Y no sé si sea emoción, nervio, susto o qué carajos lo que me tiene despierto, pero no logro conciliar el sueño. Sin embargo, algo que he aprendido en estos años es que estos momentos sin sueño son muy prácticos para analizar la vida, para meditar, darle vueltas a las cosas y llegar, la mayor parte de las veces, a soluciones o conclusiones o ideas muy interesantes.

Pues en mi insomnio de hoy me ha dado por pensar en la envidia. En como las personas suelen buscar cualquier excusa para hablar de aquello que anhelan o destruirlo en el proceso, eso de “si no es mío, no es de nadie”.

Así sucede con los homofóbicos, sienten que no pueden satisfacer sus deseos de estar involucrado con otro hombre, y si ellos no pueden, entonces nadie debería, por lo tanto, los homosexuales estamos mal.

Así sucede con las personas que se toman el tiempo de hablar mal de ti, que hacen comentarios a tus espaldas y aseguran que eres una puta o un chulo o un alcohólico o un glotón, por nombrar sólo algunas. Y es que muchas veces esas personas, lo que realmente quieren decir es “me molesta que tú lo hagas y sigas sonriendo, y yo lo intenté una vez y me salió mal” o simplemente “no lo puedo hacer”.

Porque la verdad es, mis queridos lectores, que nadie pierde el tiempo hablando de cosas que no le interesan, nadie pierde el tiempo hablando de personas que no considera importantes, y nadie pierde el tiempo quejándose de cosas que no le duelen de alguna forma.

Así sucede que, quienes te llaman puta, son aquellos que quisieran liberar su libido como tú lo haces, pero no pueden, o no quieren, o le tienen miedo a siquiera intentarlo.

Quienes te llaman chulo quisieran esa oportunidad de conocer a una persona dispuesta a consentirle todos sus caprichos y deseos, pero sienten que jamás lo van a lograr.

Quienes te llaman alcohólico, muy posiblemente, han tenido experiencias negativas con el alcohol y reflejan su temor sobre todos los demás.

Y quienes te llaman glotón, muy seguramente, tendrán malas experiencias o problemas con distintos niveles de grasas, azúcares u otros componentes de los alimentos, y sentirán que las mismas restricciones se deben manifestar en todos los organismos.

Así es, señoras y señores, como nos malacostumbramos a proyectar nuestros miedos, dudas, traumas y frustraciones sobre los demás. Y pasamos más tiempo hablando de lo que otros hacen o dejan de hacer, que intentando, por nosotros mismos, vivir la vida que queremos.

Luego los escuchas, a los 40 o 50, cuando su cuerpo ya no puede seguir el ritmo de sus deseos, quejándose de lo que jamás intentaron, de lo que jamás comieron, de lo que jamás tomaron, de lo que jamás probaron, de lo que jamás hicieron, lo que jamás vieron, lo que jamás sintieron.

Pues es muy triste por esas personas, realmente lo es. Pienso que si nos dedicásemos a vivir la vida, a experimentar, a saborear, a disfrutar lo que tenemos a cada segundo, el mundo podría ser un lugar distinto.

¿Qué deben existir los límites? Por supuesto, absolutamente. Pero existen límites por salud, límites por respeto a los que te rodean, límites por respeto a las leyes. Fuera de eso, vivir limitado por tus miedos, por tus prejuicios, por lo que digan las demás personas, me parece la peor tontería que cualquiera en esta vida pueda cometer.

Pero vale, sólo son ideas que me vienen en medio del insomnio, en el día de mi cumpleaños.


Feliz cumpleaños a mí. Y brindemos, por una vida sin miedo al qué dirán.


enero 06, 2015

De amores y traiciones

Realmente esperaba que mi primera entrada del año fuese algo feliz, emocionante, loco, aventurero o al menos digno de risa. Pero lamentablemente el universo es una mierda y le fascina dejarnos con las ganas de aquello que queremos para lanzarnos a otros vacíos y fosos de los que muchas veces nos costará la vida entera poder salir.

Y yo me encontré cara a cara con mi foso anoche.

Ahora, cuando hablamos de foso, siempre asumimos que la gente cae en el foso, pero también existe la posibilidad de ser arrojados al foso por otra persona. Sólo para dejar eso claro.

Entonces sí, anoche sucedió. No quiero relatar las circunstancias particulares porque realmente no es el motivo de este diálogo que inicio conmigo mismo, y con ustedes mis lectores, pero si quiero hacer énfasis en un punto muy específico:

JAMÁS, BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA, SE PUEDE CONFIAR EN LOS DEMÁS

Hay que asumirlo señores, una persona puede decir que te ama con todo su ser, puede jurar por su vida misma que tú eres su amor, su luz, su sol, su luna, su lo que sea, una persona puede decir que te respeta, que te entiende, que tiene x, y o z imagen de ti, buena, mala o regular, pero jamás podrás saber lo que esa persona realmente piensa cuando tú le das la espalda y miras en otra dirección.

Y así sucede que decir mentiras, omitir cosas y pasar por alto detalles y situaciones se convierte en el pan nuestro de cada día, en el que nos repetimos hasta el cansancio que la confianza, el respeto y la comunicación son la base de una buena relación (de pareja, de amigos, de familia, cualquiera). Pero vivimos en una constante de traicionar la confianza de las personas a nuestro alrededor y, con ello, faltarles el respeto y destruir la comunicación que se pueda tener.

Es así como nacen los peores enemigos de toda relación: LA DISTANCIA Y EL SILENCIO

Comienzas a sentir que no puedes confiar en esa persona, que esa persona no te respeta, por lo tanto te alejas, y no me refiero a distancia física, me refiero a actitudes, a costumbres, a formas de ser, de actuar, de hablar, le vas restando y restando a la relación, como una fruta en la tierra que comienza a pudrirse lentamente bajo el peso del tiempo.

Y detrás de ella viene el silencio. Sientes que ha muerto la confianza, así que es lógico que comiences a guardarte más y más cosas, sientes que todo lo que dices será usado en tu contra o, como sucedió en mi caso, todo lo que esa persona sabe se lo callará y dejará que otros intenten hundirte sin hacer el más mínimo esfuerzo por salvarte el pellejo.

Porque así es como se descubre la verdad, por boca de terceros.

Bien dicen en la película Moulin Rouge, en la escena del tango de Roxanne: “dónde no hay confianza, no puede haber amor”.

Que triste que le abras la puerta de tu vida a una persona y que le ofrezcas un camino de honestidad y transparencia, que le cuentes hasta de tus detalles más íntimos y desagradables, y esa persona te recompense guardándose las cosas, ocultando, mintiendo, enmascarando sus acciones, sus intenciones y sus actitudes.

Es tener una relación con la mentira como base. Pero luego tú eres el malo si te quejas o si intentas hacer algo al respecto o si intentas presionar la situación. Porque, mis estimados lectores, en este mundo, como me dijeron anoche, al bueno todos le tiran mierda.

Anoche la mierda llegó hasta el techo.

Quizás suena como que me quejo y todo es malo y debería sentarme a llorar y deprimirme y todas esas cosas, pero quienes me conocen de verdad saben que mis procesos personales tienen ritmos distintos y ahora me encuentro en otra cosa completamente. No me sentaré a llorar. Si me quejaré, porque considero que uno debe defender lo que es realmente justo. Pero el llanto y la depresión son cosas que no me puedo permitir en este momento en el que requiero de claridad y lucidez mental.


Vendrán muchos cambios, drásticos en su mayoría, personales e íntimos todos. Mi ciclo personal está a días de cerrar. Y viene mi turno de echarle mierda al mundo. Espero que todos estén preparados, porque me encanta tener mis cartas bajo la manga hasta el final y ocultar la daga tras la sonrisa más natural.



septiembre 13, 2014

Complejo del Puercoespín

Doc, tengo un problema – comencé yo, mientras me acomodaba en el sofá del consultorio.

Pues, me supongo que por eso estás aquí – respondió él – y no tienes que llamarme doc.

Sí, pero no estoy seguro por dónde comenzar. Creo que sufro del complejo de puercoespín. ¿Lo ha escuchado antes? – dije mientras lo miraba a los ojos.

Creo que sí – me respondió el doc mirando a lo lejos por la ventana, como intentando recordar lo que eso era -, pero me gustaría oír lo que tú piensas al respecto. Quizás por ahí podríamos comenzar a descubrir cuál es tu problema.

Pues, hasta donde yo sé, el complejo del puercoespín es esto que le sucede a las personas, que quieren acercarse a los demás, quieren sentir y dar amor, quieren hacer amigos, quieren tener pareja, y quieren tener una relación buena con todos a su alrededor, pero saben que su piel está cubierta de espinas duras, de recuerdos, de miedos, de traumas, de conflictos internos, y por eso les cuesta mucho dejar que las personas se acerquen, porque no quieren hacerles daño, no quieren cargar a otros con su mierda. Y por esa razón se aíslan, se vuelven solitarios, retraídos. Quizás no lo aparentan, y tienen círculos de amigos, gente con la que comparten muchas cosas. Pero todo es superficial, la gente sólo conoce su sonrisa, su lado público, por darle un nombre, y realmente nadie sabe lo que pasa por su mente, nadie conoce sus miedos más profundos, sus motivaciones, quizás nadie los ha visto llorar, quizás nadie sabe por qué se enamoran o por qué terminan sus relaciones, quizás nadie ha notado su silencio en muchas ocasiones o su dificultad para relacionarse con gente nueva. Justamente porque saben enmascararse para evitar que la gente se acerque demasiado. Por favor, corríjame si me equivoco – terminé yo, respirando profundo y esperando la corrección.

No, de hecho está muy bien – me dijo el doc mientras ajustaba sus lentes -, parece que has leído mucho al respecto.

Sí, algo – le respondí con un poco de pena -, he estado pensando que debo superarlo, pero no sé cómo hacerlo. Las espinas siguen ahí, y tengo amigos doc, tengo pareja, pero no lo sé, me cuesta mucho confiar en la gente, en todos, no dejo que nadie se acerque demasiado, no me muestro por completo con nadie, no le cuento mis secretos a nadie, ni mis miedos, ni me dejo ver llorando, ni expongo mis verdaderas razones en muchas cosas, ni dejo volar mis palabras, siempre pienso lo que debo decir, lo que debo aparentar, cómo me debo ver, cómo debo sonreír, cómo debo actuar para evitar que la gente se acerque demasiado. Y es bastante trabajo.

Y comienzas a agotarte. ¿No sientes que te cansas? Que estás listo para renunciar a todo y desaparecer. Como si lo mejor fuese reiniciar la partida y comenzar desde cero para intentar que las espinas desaparezcan.

El silencio llenó el consultorio, yo pensaba en qué iba a responder a continuación. Mis ojos iban de la estantería llena de diplomas a la pared llena de certificados de congresos y eventos en varias partes del mundo y al otro extremo, a la biblioteca llena de tomos empastados con títulos en español, inglés, francés, alemán y portugués. Este hombre había recorrido el mundo estudiando la mente humana y eso me inspiraba confianza.

Por fin me decidí a responder -Si doc. Así me he sentido muchas veces. Yo creo en la reencarnación, ¿sabe? – le dije con algo de duda -, y ya una vez intenté acabar con mi vida. Bueno, tres veces. Nunca lo logré, pero siempre pensé que esa sería la solución. Si todo termina, podría comenzar de nuevo, en otro momento, en otro espacio. Quizás mejor, quizás peor. Pero las espinas se morirían con esta vida.

Y sin embargo aún sigues aquí, buscando mi ayuda – dijo mientras ponía su libreta en el escritorio y se guardaba el bolígrafo en el bolsillo de la camisa.

Si doc. No lo sé. Tal vez usted me pueda decir algo que yo no haya pensado. Quizás me pueda orientar o mandarme a hacer algún ejercicio. Quizás pueda darme una idea para salir de mis espinas o para hacerlas más suaves. O qué se yo – le dije con un tono casi suplicante pero sin mirarlo.

Mira Joe – comenzó a decir el doc -, no existe una fórmula mágica para resolver los problemas, eso lo sabes. La única forma de superar algunas tormentas es atravesándolas, viviendo el dolor en carne propia hasta que ya no lo sientas más – y enfatizaba cada palabra como si escalase una cumbre emocional.

Si doc. ¿Pero debo exponer a otros a ese dolor? ¿Debo sentarme allí y arrojar mi mierda al mundo con la esperanza de que alguien esté dispuesto a tomarla y ensuciarse conmigo sin miedos? – esto comenzaba a irse por donde no quería y tenía que evadirlo.

¿Lo has intentado? – preguntó el doc mirándome como a un niño que no ha hecho su tarea.

¡Claro! Bueno, eso creo – respondí con algo de duda.

Noto la duda en tu voz Joe. Si no estás seguro de haberlo intentado, no puedes estar seguro de que no haya alguien dispuesto a abrazarte plenamente y tomar todo lo que eres tú, todo lo que tienes, todos tus miedos y tus traumas y tus rollos y caminar contigo sin dudar.

Por alguna razón, su discurso me sonó a filosofía barata y decidí que no quería continuar. Me senté y lo miré fijo a los ojos en silencio por un par de segundos. Entonces volví el rostro hacia el suelo y le dije –Ya doc, no quiero continuar por ahora. Debo irme. Tengo otras cosas que debo hacer.

Aún no ha terminado tu hora Joe. Y realmente quiero ayudarte. Somos amigos y hago esto con gusto – su respuesta sonaba muy sincera, pero realmente estaba decidido a marcharme.

Lo siento doc. Seguimos otro día - me levanté del sofá y me acerqué a él. Le estreché la mano mientras lo miraba a los ojos – Aún te brillan los ojos cuando me miras Sebas – le dije con una sonrisa.

Aún creo que eres un chico increíble Joe, y que nunca me diste una verdadera oportunidad de conquistarte – me respondió él con su acento de niño pícaro.

Uno de estos días puede que te acepte la invitación a cenar Sebas – le respondí con una sonrisa juguetona y le solté la mano. Me di media vuelta y salí.


Ya eran más de las 6 de la tarde y oscurecía rápidamente. Definitivamente volvería a ese consultorio, pero no por Sebas, sino para intentar quitarle las espinas al puercoespín de mi vida. Y, seguro de eso, caminé hacia la parada para tomar el bus a casa.

agosto 29, 2014

Acuerdos

Hace mucho que no agrego algo nuevo a este blog. Y no es porque no quiera, sino porque me ha faltado la dedicación para sentarme a hacerlo, como me ha faltado con muchas otras cosas, porque temas he tenido en mente.

Pero hoy sentí la necesidad de desahogarme con unas líneas y, como ya es costumbre en mí, desahogarme con el mundo y que me juzgue libremente, porque jamás he temido a los juicios externos y siempre he sentido la necesidad de dejarlo todo salir.

Y es que me siento traicionado. No, es imposible que me hayan montado cachos, viviendo en una relación abierta y poliamorosa, la libertad de hacer y estar es parte del acuerdo. O al menos eso es lo que yo tengo entendido.

Pues verán, uno puede asumir que habla claro, que pone los puntos sobre las ies (creo que así se les dice en plural), que dice las cosas como son y que despeja todas las dudas y variables posibles, pero es como engañarse uno mismo. Ya dice mi madre que siempre se puede confiar en la ignorancia de las personas.

Porque eso de llegar a un acuerdo y luego molestarse por lo que se hace dentro del mismo acuerdo, no tiene otro rostro que el de la fea ignorancia. Pero vivimos en una cultura latina, machista, misógina, de ignorancia y represión donde nos enseñan que las cosas están bien si me satisfacen a mí, si las cosas están bien para mí, entonces no me quejo. Vamos, que ni yo.


Pero ¿qué pasa con eso de tener honor, de tener palabra, eso de que la palabra del brujo debe ser absoluta, de que tu sí sea si y tu no sea no, del amor perfecto y la confianza plena?

Sólo palabras en el aire, sólo tomar un discurso y repetirlo ciegamente, porque la verdad es que ninguna de esas cosas se toman en serio, al menos por algunos. Es muy fácil hablar de libertad, de confianza, de amor y de entendimiento, de comprensión, de tolerancia, de respeto y de igualdad. Pero no es tan fácil cuando te toca a ti entender que el otro puede hacer lo mismo que tú haces.

Ese viejo y asqueroso discurso de “tú eres mío, y yo soy de todos”. Pues a la mierda. No fue ese el acuerdo al que llegamos. No fue ese el contrato que hicimos desde el primer día.


Dice que “agua que no has de beber, mejor dejarla correr”, y así es, si el agua que tengo entre las manos no es la que deseo beber, prefiero soltarla y dejarla correr libre, antes de amargarme la vida encadenado en condiciones que jamás he querido para mí, ni para nadie.

marzo 07, 2014

Pasta con atún

Sucede que me aburro,
Sucede que me canso de comer siempre pasta con atún,
Y hay días en los que quiero variar el menú.
Hay días en los que me provoca comer algo sacado de la calle,
Algún trozo de carne mal disfrazado de “alimenticio”
De esos que juras no repetir jamás aún sabiendo que lo harás
Porque son los más fáciles y van directo al grano,
Sacian tu apetito sin mucho adorno ni presentaciones elegantes,
Sin darle rodeos al asunto y sin mucha conversación.
Hay días en los que sólo quiero dulce, un postre blanco y frío,
Como un arroz con leche, con una pizca de canela y clavito
Como pecas en el pecho y la espalda para dar la impresión de “color”,
Sólo por darme el gusto de comer algo fresco y dulcito,
Joven, porque los postres no se pueden dejar madurar demasiado
O se estropearía su belleza y el dulce en ellos se volvería amargo, vano y superficial.
Hay días en los que la oferta de “coma todo lo que pueda” parece tentadora,
Y realmente pienso en la variedad de los platos, los tamaños, las porciones,
Todos reunidos en un solo lugar y todos dispuestos a dejarse devorar,
Que delicia, nada mejor que poder comer todo lo que uno quiera.
Aunque en esas situaciones siempre hay un plato o dos que prefiero dejar pasar.
Hay días en los que prefiero la comida casera,
Cosas hechas con calma, con paciencia,
De esas de cocción lenta, lo que, al menos a mí, me provoca aún mayor apetito,
Saber que tengo tantas ganas de ese plato y que se haga esperar,
Que me ofrezca el reto de irlo calentando con calma, poco a poco,
Hasta que se sienta listo y pida ser devorado.
Que delicia.
Pero estamos en crisis, y hay que ser realistas,
No se puede comer lo que se quiere todos los días,
Hay que ser coherente y comer lo que se tiene para comer,
Aunque a ratos uno haga el sacrificio y se lance una de esas comidas especiales.
Con permiso, claro está, que el platillo principal jamás sienta que ha sido relegado por otro.
Porque pase lo que pase, crisis o no crisis, hambre o no hambre,
Siempre estará allí, esperando, paciente, de rápida cocción,
El sabor conocido, el gusto adquirido ya sin remordimiento alguno,
Sin preocuparme por calorías, por gastos o presupuestos,
Siempre estará allí mi delicioso plato de pasta con atún.


diciembre 04, 2013

Amor en Segundos

No lo conozco y no sé quién es, no sé su nombre, ni su edad, no sé de dónde viene ni a dónde va, pero el destino lo ha cruzado en mi camino.

Así, muy inocentemente me topo con una de las maravillas de esta vida, algo tan sencillo como ir sentado en un bus junto a un personaje desconocido que logre robarte el aliento durante un par de segundos.

Sucede que este personaje, que calculo tendría entre 20 y 22 años, iba quedándose dormido en el bus, tenía pinta de chico deportista, con sus zapatos, su short y su franela sin mangas, que dejaba ver una muy interesante musculatura. (Obviamente no es el de la foto).

Yo iba a su lado, sentando allí, porque era el único puesto en el que no había nadie y, además, porque aparentemente no quería moverse de su asiento, así que tocaba pasar sobre él hacia el puesto que va junto a la ventana, y posiblemente con la cara de cansado que llevaba, nadie quería vivir la situación de que se le durmiera en el hombro y, peor aún, que llegase a babear y todo.

Pero bueno, quizás corrí el riesgo porque me pareció lindo desde que me subí al bus y lo noté, quizás pretendía algo más, pero quizás no. De todos modos, lo que sucedió fue algo muy inocente e interesante para mi comprensión de lo que es y cómo nace esa cosa rara que llamamos amor.

Estaba yo allí, sentado, mirando las luces de los autos pasar junto al bus, observando la tarde caer y la oscuridad sumirse sobre todo, la gente que sale en masa a la calle para dirigirse a sus casas a descansar después de un día de trabajo, y junto a mí, este pequeño adonis, sin la menor idea de que, a cada oportunidad volteaba para admirar su físico.

No estoy seguro si de repente se sintió cómodo o simplemente lo venció el sueño, pero comenzó a cerrar los ojos y dejar su cabeza caer hacia un lado, hacia mi lado. Este chico lindo, en cuestión de segundos estaba acostado en mi hombro y yo, con una sonrisa de oreja a oreja, no sabía qué hacer o qué decirle.

Cuando me armé del valor suficiente para interrumpir su sueño, le pregunté simplemente si estaba cómodo, a lo que él reaccionó sacudiendo la cabeza  y pidiéndome disculpas con una gran sonrisa, antes de recostarse sobre el asiento y acomodarse nuevamente para que su cabeza cayera en la dirección opuesta a mí.

Yo, un poco más decidido quizás, comencé a observarlo más directamente, a recorrer la forma de su frente, su cabello, sus orejas, sus labios, su nariz, sus pestañas, cejas, párpados, mejillas, su cuello, su manzana de adán, y volteaba solamente cuando, en las sacudidas del bus, él despertaba sólo para volverse a quedar dormido.

Lo miraba, si, pero no con el morbo de quien avista a su presa para devorarla de un bocado, al contrario, lo miraba como quien contempla una obra de arte, como quien desea encerrarle en un museo y que todos lo admiren y entiendan su belleza como aparentemente yo la estaba entendiendo en ese momento.

Y ahí, me sentí en un dilema.

¿Qué estaba haciendo? Contemplando la belleza de un chico desconocido que el destino me cruzó saliendo de mi trabajo y en camino a casa, donde tengo otro chico, de otra belleza extrema esperándome. ¿Significaba esto que me aburría? ¿Acaso buscaba en otras obras de arte la posibilidad de cambiarle?

Pero tan rápido como me invadieron las dudas, volvieron a disiparse. No era un cambio lo que buscaba, no se admira una obra de arte como algo absoluto, pues la belleza radica en la posibilidad de ser admirada por un ojo que la desea. Es decir, todo es bello si queremos que lo sea.

Y recordé, gracias a este chico desconocido y a su belleza que me intrigaba, que hace tres años decidí que el poliamor sería mi forma de amar, y pensé que no había nada malo detrás de mi contemplación de su belleza, es una belleza diferente, y es la capacidad de admirar esa belleza, de sentir ese gusto, esas ansias de querer más y esperar más y buscar más y amar más, lo que realmente me hace ser poliamoroso.

Es que se vuelve uno consciente de la gran mentira que nos enseñan desde niños, porque resulta que uno solo no te puede dar todo, porque uno solo no puede serlo todo, siempre habrá más que conocer, que aprender, que explorar, que avanzar, que evolucionar y que vivir. Si es así, por qué vivir en amores cerrados, por qué vivir en relaciones que no avanzan, que se estancan, que no prueban cosas nuevas, que no evolucionan.

¿Por qué vivir junto a alguien, tras una mentira de exclusividad, si se es consciente que siempre estaremos buscando y pidiéndole algo más?

Todo, en esos segundos que duro mi amor por este chico desconocido en un bus.

noviembre 07, 2013

Mudanza: Primera Parte

Hoy, por fin, me siento lo suficientemente estable como para comenzar a contarles mi más reciente aventura.

He tenido que dejar el lugar que consideraba mi hogar, donde pensé que pasaría muchos años cosechando lecciones y amistades, bueno, si pasaron un par de años, pero siempre pensé que serían más.

Pero la mudanza no comenzó allí, ciertamente no existía intención alguna de mudanza cuando el universo nos puso en frente la primera oportunidad de probar que podíamos irnos a vivir por nuestra cuenta, mi novio y yo, claro está.

El universo quería asegurarse que no nos asesinaríamos en la primera semana y nos lanzó una ronda de práctica. Una amiga, quien considero es realmente adorable, nos invitó a cuidar la casa de una familia que estaba de viaje, y vaya casa.

La zona en principio puede parecer poco atractiva, por la empinada subida que se debe tomar para llegar a la casa, pero en realidad probó ser un asunto interesante, pues nos fortaleció los músculos de las piernas y retó nuestras ganas de estar allí a cualquier hora del día. Aunque muchas veces nos ganó la pereza y preferíamos tomar agua antes que bajar a comprar algo para preparar un jugo.

Pero la casa nos enamoró. Un chalet, en medio de un pequeño bosque de bambú y árboles variados, suficientemente altos como para poder pasear desnudos por la casa sin temor a ser vistos por los vecinos; ventanales amplios por donde la luz entraba sin esfuerzo, iluminando la madera de muebles, mesas y barandas en todas partes y que, a la vez, se convertían en enorme distracción durante las noches, pues las historias de terror siempre iniciaban con algo, o alguien, asomándose a través de ellos. Con todas las comodidades, eso sí. Nevera, cocina, internet, lavadora, patio, jardín, y hasta una camada de gatos para consentir en los ratos libres.

Durante ese par de semanas se convirtió en un punto de reunión, una suerte de “zona libre” para amar sin restricciones, un sitio sagrado para rituales, y un escape de la realidad cotidiana, en el que podíamos ser sin necesidad de pensar en nada, simplemente allí, esa imagen de la pareja idealizada que duerme, cocina, lava, cuelga la ropa, da comida a los gatos, ve películas y series, conversa, lee y se ama con una locura inmensurable.

Cómo amábamos esa casa, la sentíamos tan nuestra, era tan ideal que deseábamos solamente despojarla de todo rastro de sus dueños y poseerla sin más. Así como cuando los niños diseñan la casa de sus sueños, esa casa desechó muchos de aquellos diseños en mi mente y tomó su lugar. Un espacio sagrado. Un refugio. Una conexión con la naturaleza y la modernidad. Un nido de amor. Un salón de reuniones. Un escape de la realidad. Y apenas fue nuestra primera parada.

Cómo seguimos amando esa casa.

agosto 08, 2013

Me hundo

Me hundo, puedo sentirlo. Es como si las sombras se hiciesen cada vez más grandes, cada vez más fuertes, como si la oscuridad fuese ganando más y más terreno.

Y entonces… palabras tras palabras, errores tras errores, lágrimas tras lágrimas. Cada vez más hondo y cada vez más oscuro.

Es como estar atrapado en un remolino, no sé nadar, el agua oscura, turbia, fría me arrastra de un lado al otro, y yo simplemente me rindo a su fuerza, me dejo llevar, me dejo hundir, me dejo arrastrar.

Y oigo el grito ahogado de mi alma pidiendo ayuda, pidiéndome que luche, que sonría, que me esfuerce, que haga más… pero son gritos en vano, hace rato que el agua me cubre los oídos y su ruido es mucho más fuerte.

Sólo logro ver las nubes oscuras agolpándose cuando el viento me da un respiro y el agua me deja subir un poco, como si se burlase de mí, como si me tentara a luchar un poco más antes de recordarme que no tengo fuerzas para hacerlo.

He perdido todo, he perdido la sonrisa, he perdido las ganas, he perdido el deseo, he perdido el norte, arriba y abajo parecen iguales a mis ojos y a mi mente. Me siento abandonado, solo, perdido, la oscuridad lo es todo, el frío lo es todo, el ruido de las aguas implacables lo es todo.

Y me hundo…

Y me hundo…

Y…


junio 05, 2013

Palabras de Ishtar

Protegido de los escribas y las lenguas, heredero de la verdad, el orden y la justicia, ¿realmente crees posible poner restricciones al pichón de los cielos?

Tú, que dices haber heredado la sabiduría de tus dioses, ¿realmente crees que un corazón alado puede alguna vez pertenecer a un solo hombre?

Lo mismo se intentó conmigo en el pasado, atar mi corazón a una sola piel y fallaron en el intento, pues un corazón alado está hecho para volar libre entre los cielos, para explorar siempre nuevas tierras, para saciar su hambre y sed de nuevas experiencias.

Yo misma he puesto en las manos de mi hijo mi símbolo sagrado, yo misma he movido su corazón y sus manos a tomarlo sin temor, para que nunca olvide de dónde viene y hacia dónde va.


Su espíritu debe ser libre, debe elevarse y surcar la infinidad de los cielos, su mente ansía con locura el conocimiento de los mundos y los tiempos, pues el conocimiento enseña la verdad, y la verdad nos permite realmente ser libres, el conocimiento refuerza nuestras alas y nos da aliento para buscar siempre más.

Esa pasión por conocer, por experimentar, por probar, por saciar nuestra curiosidad, esa pasión nos llama, esa pasión nos mueve, esa pasión nos consume.

Pero escucha mis palabras con atención, hijo de los escribas, un corazón alado muere si es privado de libertad, un corazón alado muere si intenta ser encadenado a una piel.

Pero siempre podrás confiar en la sinceridad del corazón alado, siempre podrás esperar que el corazón alado vuelva a tu lado, si realmente es su deseo.

Porque sólo en libertad puede un corazón alado realmente elegir a quién desea amar.


febrero 09, 2013

Recuerdos sin futuro


Hoy me levanté lleno de nostalgia
Lleno de recuerdos que nunca llegamos a construir
Lleno de lágrimas por un futuro que nunca salió de nuestras mentes
Recordando quizás tus besos mientras oíamos la lluvia caer
Y como cada gota de lluvia nos hacía sentir más vivos
Mientras tu piel y la mía encontraban el camino para convertirse en una sola
Recordando quizás nuestros labios encontrándose salvajemente
Esos deseos frenéticos de devorar tu cuerpo, de sentir que eras mío
Imaginando un tiempo en el que mis primeras luces fuesen a tu lado cada día
Imaginando un futuro en el que tus “buenos días” fuesen mi despertador más anhelado
Recordando quizás tus locos abrazos y su asfixia amorosa
Ahogándome en el aroma de tu piel
Y quemándome con la tibieza de tu cuerpo
Recordando quizás tus atenciones, tus detalles, tus sonrisas
Y como lo más sencillo parecía iluminar mi vida con la potencia de mil soles
Como tu cariño y tu voz eran lo único que necesitaba para sonreír
Como tu presencia reemplazaba mi aire y me hacía respirar más profundo
Recordando el dolor de tu corazón roto
Recordando el luto del mío
Recordando tus palabras, a ratos tan sabias, a ratos tan sarcásticas o sin sentido
Pero todas fugaces, como deseos arrojados al aire sin dirección
Como quisiera recordarlas todas y cada una, atesorarlas como al ave más exótica
Pero tus “te amo”, son los que más protegería, son los que más debí proteger
Como preciosas aves del paraíso, como la más rara especie y la más fugaz
E imagino un tiempo en que esos “te amo” acompañaran mi café
En que un “te amo” marcaría el fin de cada día y el comienzo de uno nuevo
Y más aún, en que ese “te amo” nos acompañaría a lo largo de canas y arrugas
Hoy me levanté extrañando un futuro que nunca llegó
Hoy me levanté extrañando un pasado que debo soltar porque me quema las manos
Hoy me levanté extrañando un presente que asesinamos juntos
Tú, y yo, y esos “te amo” que se nos escaparon por la ventana
Hoy me levanté extrañándote, a ti, a él, a todos y cada uno
Hoy me levanté extrañando algo
Algo que, poco a poco, se vuelve tan efímero y tan fugaz como esos recuerdos
Recuerdos que nunca llegamos a construir


enero 15, 2013

Feliz Cumple 26


En menos de una hora cumplo 26 años legalmente. Puedo imaginarme a un amigo preguntando: “¿Cuántos años tienes cumpliendo 26?”. Lo sé, no es muy gracioso, pero si es interesante porque me hace pensar en las cosas que he hecho durante mi vida. Siempre me hago la misma pregunta y posiblemente siempre la vuelva a hacer: “¿Qué he hecho con mi vida en estos 26 años?”

Este año creo que tengo la respuesta un poco más clara, quizás no sienta que haya cambiado al mundo o que mi biografía deba aparecer en Wikipedia o que deba salir en la lista de “Héroes” de CNN, pero si creo que he dejado mi huella en la vida de las personas que tengo a mi alrededor, que de alguna forma he cambiado sus vidas, en ocasiones para bien, en otras… para algo indefinido. Jeje.

Estoy muy orgulloso de mis logros, aunque parezcan pocos, pero bueno, estoy a punto de graduarme en la Universidad de los Andes, en una carrera que realmente amo; me di el lujo de pasar por (casi) todas las corales de la universidad; además ayudé a fundar el Colectivo Almas y cada día siento que hay más por hacer y que nuevas puertas se abren frente a nosotros; ayudé a fundar el Coven Wicca Luna Azul, y cada día tenemos más estudiantes y más ganas de aprender y crecer en familia, que es lo que hemos aprendido a ser; he hecho teatro, radio, repartido condones y usado unos cuantos también (no pidan números); he sido modelo, fotógrafo, anfitrión, actor, locutor, productor, bailarín, guía turístico y maestro en muchas ocasiones; he conocido grandes amores y perdido otros cuantos; he llorado, reído, sufrido, amado con intensidad y aprendido a odiar, a perdonar y a olvidar; he jugado con nieve, tragado arena en los médanos, disfrutado del sol de playa y de la lluvia fría de montaña; he logrado rodearme de gente increíble que me ha llevado a grandes aprendizajes y lecciones, y de vagos y malandros que me han metido en líos y pleitos; he cumplido muchas metas y trazados muchas más que aún persigo con sinceridad.

El año pasado me hice esta misma pregunta y sentí que me quedaba corto; definitivamente estos 365 días me han dado grandes lecciones y mucho que pensar, y ahora siento que me falta mucho por hacer, pero no voy mal después de todo. Sólo faltan 40 minutos. Feliz cumpleaños para mí.


enero 11, 2013

Lista de Regalos


Nuevamente se acerca mi cumpleaños, y he pasado estos días echando mucha broma con una supuesta lista de regalos que quería hacer. Es como interesante esa idea, así como en las bodas, hacer una lista de las cosas que la pareja espera recibir y que los invitados van a comprar voluntariamente, así se evitan recibir 4 planchas, 3 hornos microondas y 200 juegos de cubiertos, aunque esos últimos nunca sobran y lo anterior se puede vender.

Pero bueno, tomando la idea como algo cierto, dejándome llevar quizás por la expectativa, haré esa lista de regalos, aún cuando realmente no me preocupe obtener todo lo que pueda pedir aquí. Siempre me cuesta decidir por donde comenzar.

Quienes me conocen saben lo importante que son para mí los recuerdos, así que eso sería la primera línea de regalos: fotografías pequeñas o recuerdos de momentos vividos con mis amigos y mis seres queridos. Eso siempre será lo más preciado para mí.

Luego me dejaría llevar por mi amor por la cultura, lo internacional, y me decantaría entonces por regalos “del mundo”: llaveros, símbolos, figuras, estatuillas, cualquier cosa que represente una nación o una cultura.

Después entraría mi amor por la magia y lo místico: lecturas de cartas o runas o ajustes de chacras, libros sobre el tema, símbolos, signos, velas, inciensos y demás.

Más abajo vendría mi pasión por los peluches, para quienes no lo saben: AMO LOS PELUCHES.

Y finalmente, recibiría con gusto cualquier cantidad de libros, bien sea novelas, cuentos, enciclopedias, o cualquier forma de lectura relacionada con temas de mi interés.

Además, mis amigos cercanos saben que me fascinan las cosas hechas a mano. Siempre he creído que representan una mayor voluntad de dar, un esfuerzo más grande por hacer y no sólo elegir en una tienda, un compromiso interesante para sorprender al receptor con algo absolutamente original. No significa que no acepte un regalo comprado, es perfectamente válido también, no todos tienen sus habilidades creativas bien desarrolladas.

Pero, la verdad es que, llegado el día, si uno de  mis amigos llega sin un regalo a mi cumpleaños tampoco me enojaré por eso. Para mí el cumpleaños es una excusa perfecta para compartir con amigos y familiares de las cosas buenas que ha brindado el año que está terminando, es el momento de recordar las lágrimas y sonrisas, los problemas, victorias y altibajos que han marcado nuestra evolución, y por sobre todo, los rostros que nos han acompañado en los buenos, malos, peores y mejores momentos de nuestros ciclos.


enero 03, 2013

Bajo cero


Dicen que en el amor y la guerra todo se vale, pero entre gustos y colores no han escrito los autores. Y es cierto pues, nadie puede generalizar lo atractivo, lo sexy, lo provocativo… simplemente porque son cosas que dependen del ojo que las ve. Cada uno, en su libre albedrío, en su experiencia de vida determina lo que, para sí mismo, representa algo positivo o negativo. Cada uno decide lo que lo enciende o lo enfría en sus momentos. Y hoy estuve pensando justamente en esas cosas que me enfrían o, más bien, me apagan por completo.

Lo primero es lo más irónico de todo, me corta muchísimo la gente sexosa, pero sexosa en extremo. A mí me gustan y hasta me emocionan las personas que tiran puntas, que se hacen los interesantes, que provocan, que te incitan, que te despiertan la curiosidad. Pero, cuando lo primero que me muestran es una foto de sus partes íntimas, o intentan describirme con lujo de detalles lo que esperan que suceda, se me quitan todas las ganas. Es como que no dejan nada a la imaginación, nada que explorar, nada que descubrir, y me aburren terriblemente.

Lo segundo son aquellas personas que quieren una “vista previa” de todo. Y son perfectamente incapaces de tomar una fotografía, pues creen que el mundo se debe resolver en cámara web. Lo primero que te preguntan es si tienes cámara, será que no saben que con eso se puede hacer una foto también. Pero lo peor es que suelen tener cámara, si, se muestran, si, pero la calidad de la imagen es absolutamente patética, pésima iluminación, y resuelven, muy personal y egoístamente, que lo único interesante para mostrar son, tal como en la anterior, sus partes íntimas.

Detrás de estos, vienen esas personas que sienten que la cama es su tumba, porque parecen cadáveres. No se mueven, no hacen ruido, no demuestran placer o emoción, no hacen nada. Están allí, se dejan hacer, esperan que todo termine, se visten y se van. Completamente patético y aburrido. Creo que siempre es más interesante encargarse uno solo de sus asuntos.

Luego están esas personas que convierten el sexo en un deporte olímpico. Y están allí por horas y horas y horas y horas y horas, y parece que nada es suficiente, nada les hace alcanzar el clímax, nada les agota. Puede ser interesante un par de veces, y dependiendo de la situación, pero llega un punto en el que se torna aburrido y hasta tedioso. Deja de ser algo divertido y se convierte en una competencia de orgullo y muchos retrasos.

Además, están aquellos que intentan resolverlo todo con saliva, y te dejan mojado de pies a cabeza. A quienes les gusta, perfecto, pero a los que no, nos corta muchísimo, es como si lo estuviésemos haciendo con una babosa, y de paso quedamos olorosos y fríos. Es una cosa asquerosa.

Finalmente, están aquellos que tienen complejo de animal salvaje, y creen que la piel humana es como cuero tensado, los labios como chicle masticable, los glúteos como par de piedras y el pene está hecho de marfil. Y entonces te agarran y terminas más adolorido y lastimado de lo que realmente disfrutaste el momento.

Como dije al principio, cuestión de gustos, pero definitivamente, a mí, todos estos, me llevan la temperatura bajo el punto de congelación.


enero 02, 2013

Efecto Rebote


Terminar una relación es un proceso difícil, doloroso, complejo, tedioso… de esas cosas que desearíamos que pasaran realmente rápido y violento, que al día siguiente nos pudiésemos levantar como si nada y continuar con nuestras vidas.

Pero todos sabemos que no es así, que efectivamente hay varios días, semanas y hasta meses de duelo, dependiendo de la persona, para poder superar la relación que ha muerto y sacarse los traumas, miedos, lágrimas y recuerdos de la cabeza.

Y en este proceso de duelo, muchos cometemos el error de refugiarnos en los brazos de un nuevo amor, lo que dicen por ahí de que “un clavo saca otro clavo”, y que en realidad NO FUNCIONA.

A lo único que nos arriesgamos es a lastimar a un tercero porque intentamos desahogar en él todo aquello que no hemos superado de nuestro ex, buscamos en esta nueva persona sus besos y sus abrazos y sus palabras, y hasta nos enojamos cuando no se dan las cosas como lo esperamos.

Pero es porque no estamos realmente interesados en este nuevo individuo, sino en los rasgos o sombras que nos muestra del amor que acabamos de perder. Mientras que esta persona puede estar genuinamente interesada en nosotros, nosotros sólo lo tenemos cerca por el reflejo del pasado que proyecta con sus atenciones.

Yo siempre he aconsejado a mis amigos a mantenerse alejados de nuevos compromisos amorosos, al menos los primeros meses, para no engañar y lastimar a alguien, para no forzarnos nosotros tampoco a sentir algo que quizás no está allí realmente, para no convertir nuestro dolor en una cadena que arrastre a unos cuantos al abismo de la tristeza y la depresión.

Por ello, lo más recomendable es quedarse solo un buen rato, pensar en lo que se perdió, en lo que se aprendió, en ese dolor inclusive y en lo que podemos sacar de ello, en la forma como nuestras siguientes relaciones podrán verse iluminadas por esas lecciones.

Y si es necesario, en el camino, aprender un par de habilidades nuevas (sociales, manuales, orales, sexuales), mejorar nuestra imagen y nuestra salud, reconocer nuestros fallos y fortalezas, y asegurar nuestros puntos para ofrecer algo mejor a la siguiente persona, cuando realmente sintamos que estamos preparados y que nuestro ex no es más que el recuerdo de una lección dolorosa.

Seamos sabios y evitemos este EFECTO REBOTE.

enero 01, 2013

Amigos con Derecho

Muchos oímos ese término y temblamos, algunos de miedo y otros de emoción. En ocasiones lo pensamos como algo imposible de mantener, creemos que dos personas no pueden cruzar esa línea de la amistad hacia lo más íntimo y seguir siendo solamente amigos, sin que surjan sentimientos y compromisos. Y en otras ocasiones pensamos que las relaciones serias y estables son demasiado complicadas y que quizás los amigos con derecho son la única solución para satisfacer nuestras necesidades físicas y/o sexuales sin el rollo de enamorarnos.

Pero la realidad es que ser amigos con derecho no es tan sencillo como parece, además que encontrarlos tampoco es fácil, se requiere de mucha paciencia y mucho pensar en lo que se debe hacer o evitar para que la situación no se complique y para que los candidatos no se asusten y se alejen.

En primer lugar, es importante recordar que son amigos con derecho, no novios, eso significa que no existe un compromiso de fidelidad que mantener, dejando fuera de inmediato cualquier forma de celos o posesión que se pueda presentar. El amigo con derecho puede salir, hacer, decir, andar, compartir y relacionarse con quien guste, sin que ninguno imponga límites al otro.

En segundo lugar, hay que mantener el norte de la situación, algunos amigos con derecho pueden ser más cariñosos, atentos o amables que otros, invitándote a cenar, a ver una película, a ir de paseo o cualquier otra actividad fuera del sexo, pero eso no significa que la relación se deba convertir en otra cosa. Justamente la idea de tener amigos con derecho es para compartir buenos momentos sin tener que involucrarse emocionalmente.

En tercer lugar, es importante mantener cierto grado de distancia. Algunos amigos con derecho se complican cuando se comienza a pasar demasiado tiempo juntos, por ello es importante dar espacio al otro, y tomarse un espacio personal también, para seguir conociendo otras personas, quizás hacer nuevos amigos, con o sin derecho, intentar otras relaciones, nuevas actividades o explorar nuevas ideas sin sentirse asfixiado por alguien.

En cuarto lugar, cuando se tienen amigos con derecho, es importante tratar de que sean más de uno. Porque cuando surja esa necesidad de contacto físico y el amigo con derecho no esté disponible, habrá que tener un plan B bajo la manga para no sentirnos frustrados y arruinar la situación o recriminarle luego su ausencia. También para evitar que la repetición y la confianza nos lleven a un enamoramiento no deseado.

Eso me lleva al quinto lugar. Es importante, para los amigos con derecho, evitarse cualquier necesidad de dramas emocionales que puedan enturbiar la relación. Siguen siendo AMIGOS aunque tengan derecho a algunas cosas, y ningún amigo quiere sentirse recriminado por algo que no le corresponde, oficialmente hablando, no está en su contrato soportar regaños, discusiones y descargas emocionales del otro. A menos, claro está, que ambos decidan aceptarlo.

En sexto lugar, y esto es algo que me funciona mucho a mí mismo, es mantener la perspectiva de las cosas negativas de tus amigos con derecho. No que los veas como malas personas, sino que mantengas presente esos detalles que hacen que su relación se limite al campo de los amigos, los contras que evitan que esa persona te guste por completo y te ayudan a mantenerte a raya.

En séptimo lugar, cuando comiences a buscar amigos con derecho, es muy importante que definas cuáles son tus objetivos, qué es lo que quieres hacer, cómo lo quieres hacer, dónde lo quieres hacer, y con qué clase de personas lo quieres hacer. Puede que haya muchas opciones allá afuera, como puede que cueste mucho conseguir a alguien que te llame la atención, y quizás sea necesario bajar un poco los estándares. Pero no te dejes llevar como el viento a cada locura que aparezca, es importante arriesgarse y divertirse, si, pero también cuidarse y saber qué estás dispuesto a probar y qué simplemente no te interesa en lo absoluto.

Por último, si estás en busca de amigos con derecho, lo primero que tienes que hacer es sacarte de la cabeza todos esos rollos morales que te han enseñado en nuestra sociedad. Todo eso de ser puto, fácil, promiscuo, y lo que sea, es puro cuento para mantener a la gente reprimida en el plano sexual, que es la forma más personal e íntima de poder que tenemos. Tu cuerpo es tuyo y tú decides con quien lo compartes, nadie más tiene que darte opiniones, juicios o castigos si tú no lo permites. Así que desecha toda esa basura moralista ridícula, absurda y patética, y prepárate para divertirte y explorar tu cuerpo y tus posibilidades sin miedos.

Y, tomando todo eso en cuenta, bienvenidos sean todos mis amigos con derecho.



diciembre 15, 2012

Recuerdos


Hoy leí esta frase: “Si te hace sonreír con cualquier tontería, te enamoraste”. Y me dejó pensando en lo certero de dicha afirmación. Y claro, los recuerdos, ustedes saben…

Recuerdo este chico que paga y se olvida de ir por la mercancía que acaba de comprar.
Recuerdo este chico que finge una sonrisa.
Recuerdo este chico que cuenta como “casi” lo muerde un perro con todo y mímica.
Recuerdo este chico que me abraza y no me deja respirar.
Recuerdo este chico que podía pasar horas abrazado conmigo en cama viendo a Miss Swan.
Recuerdo este chico que intenta destapar una botella de vino y el corcho no sale.
Recuerdo este chico que finge que no sabe usar el facebook para tenerme cerca.
Recuerdo este chico que se prueba diez mil cosas para decir que no sabe qué usar.
Recuerdo este chico que se lee todo mi blog en un día y luego intenta sorprenderme hablándome de mí mismo y de sus impresiones ante mis publicaciones.
Recuerdo este chico que oye una sinfonía de Beethoven por primera vez y su cara de impacto.
Recuerdo este chico que intenta aprenderse una melodía y se ríe porque sabe que va terrible.
Recuerdo este chico que, después de un momento íntimo, comienza a darse cuenta que no hizo nada de lo que habíamos planificado.
Recuerdo este chico que intenta hacer aros con el humo del cigarro para llamar mi atención.
Recuerdo este chico que me dice que me echará los perros y comienza a ladrarme.
Recuerdo este chico que, durmiendo, se rueda más de lo que da la cama y termina en el piso.
Recuerdo este chico que busca sus lentes mientras los tiene sobre su cabeza.
Recuerdo este chico que se sienta conmigo a pintar un cuadro y hace manchas con los dedos.
Recuerdo este chico que comienza a cantar en un transporte público con baile y todo.
Recuerdo este chico que, de la nada, saca una rosa de papel y me la ofrece en pleno viaducto.
Recuerdo este chico que intenta cocinarme una cena y esconde el libro de recetas detrás de si.
Recuerdo este chico que me dice que me ama mientras cae vencido por el sueño y cada palabra sale a medias, y acompañada de un gran bostezo.
Recuerdo este chico que, en medio de una discusión, se me acercó suavemente y me robó el aliento con un beso.

Hay tantos recuerdos en mi mente. Todos hermosos. Porque es cierto que lo malo es lo que nos marca la vida, pero lo bueno es lo que nos da ganas de volverlo a intentar, de seguir buscando y seguir soñando que encontraremos esa persona con la que nos sentiremos en la compañía perfecta, sin importar cuantos pasos en falso hayamos dado o cuantas pruebas hayamos pasado, a veces son sólo segundos de paz, de miradas, de besos, caricias y sonrisas, que hacen que todo valga la pena.

diciembre 11, 2012

No es justo


Discusiones, lágrimas, gritos ahogados, un par de tragos y algo de desilusión. Un nuevo golpe de la vida, un nuevo corazón roto, una nueva herida que sanar. Pero todo un camino aún por recorrer, todo un destino que vivir, todo un futuro por disfrutar.

Me encuentro en ese momento, en el que pierdo las fuerzas, en el que sé que la derrota está cerca y ni el apoyo de mis dioses y guardianes podrá salvarme de las llamas que comienzan a arder y consumirme desde adentro.

Pero no tengo miedo. Si es necesario me entregaré tranquilo a los brazos de la muerte, a los reinos de Hades, con quien tengo un pacto eterno y me recibirá en su banquete sin dudar. Si es necesario arrojaré el combustible sobre mi mismo para acelerar el proceso que le permita a este fénix volverse cenizas y poder renacer una vez más.

Pero jamás perderé mi dignidad, mi auto-respeto, mi autoestima. Sé que soy muchas cosas, brujo, puto, odioso, complejo, adicto a mil placeres sin llegar a ser hedonista. Y aún así, tengo en claro que también soy capaz de dar muchas cosas buenas, mucha comprensión, mucha atención, que soy capaz de enfrentarme al mundo entero por aquellos a quienes amo, que puedo dejarlo todo por descansar tranquilo en los brazos de mi amor.

Un gran maestro, usando una máscara de ibis blanco, me sonríe y me recuerda que el camino de la sabiduría está lleno de lecciones difíciles y que aquellos que no valoran las batallas no se merecen la victoria. Estoy muy de acuerdo con él, no puedo luchar por aquellos brazos si se encuentran cerrados para mí.

Pediré a cierto señor salvaje que me enseñe a correr libre por los bosques, a sentir la brisa en mi piel, a reír, a llorar, a gritar, a cantar con pasión y dejar pasar el pasado, a disfrutar lo que tengo y soñar con mejores tiempos, que me arrulle con su risa y me recuerde que hay más en esta vida que esfuerzos en vano y corazones rotos.

Que así sea


noviembre 17, 2012

Noche de Cine

Tengo mucho tiempo que no escribo algo en mi blog. No significa que no me hayan sucedido cosas importantes o trascendentales. La verdad es que llega ese momento en el que me come la pereza. Que horror.

Pero esta noche, viví una experiencia que no lograré superar fácilmente. Nunca, de verdad, nunca fui fanático de la saga de Crepúsculo. La idea de vampiros y esa clase de romance cursi rosa, no me parecían dos cosas que se debían mezclar. Sin embargo, como buen maestro de cultura general debía verla, sentía que era casi imperativo conocerla, al menos para tener un tema de conversación.

Y no voy a dar más vueltas. Esta noche, vi la última película de la saga. Si, el final de todo, donde nos enteramos del destino de Bella, Edward y todo el resto del clan Cullen, incluyendo, por supuesto, a su pequeña hija.


No quiero dar demasiada información, para no arruinarles la película a quienes no la hayan visto. A mí, en lo personal me motivaron los trailers. Se lo dije a mi mejor amigo: “Yo amo una buena batalla final”. Y vaya que batalla fue esta.

Luego de haber visto todas las películas comienzas a comprender, más allá del romance y lo cursi, lo interesante de las relaciones de familia, la lealtad, la amistad, la confianza, la fuerza de los lazos que pueden unir a un grupo de personas aunque vengan de lugares y trasfondos muy diversos. Eso, para mí, es el mensaje más fuerte de la película, repito, fuera del romance.

Y esta batalla final lo tuvo todo: dolor, sangre, gritos, poderes especiales, traición, venganza, orgullo, amor, tristeza, envidia, avaricia y muchos, muchos, muchos golpes. Fue una noche increíble y la catarsis que hicimos fue más increíble aún. Siento que dejé una parte de mis pulmones y mi vergüenza gritando en esa sala de cine.


Es que eso es lo que sucede cuando realmente te metes en la historia y te apasionas por lo que está sucediendo, sabes que no es real, pero tu cuerpo grita con cada célula en respuesta a lo que ve.

Le doy mis 20 puntos a quien dirigió la película y supo administrar las actuaciones, los escenarios y la hermosa y violenta danza de esta batalla. Le doy mis 20 puntos a Dakota Fanning por su actuación que todos aprendimos a odiar hasta el final. Le doy mis 20 puntos a quien interpreta a Aro, por su capacidad de demostrar su placer y su horror tan crudamente en su rostro. Le doy mis 20 puntos a Carlisle, por estar dispuesto a morir por su familia y sus amigos. Y le doy mis 20 puntos a Alice, por ser más pilas que todos y buscar la solución pacífica, aunque tuviera que usar el miedo a su favor para lograrlo, además que durante toda la saga se mantuvo absolutamente hermosa e impecable en su imagen de pies a cabeza.


Una excelente película y una excelente liberación de tensión y estrés bien merecida. Les recomiendo, si les gusta esta saga, que se preparen para algo grande; y si no, que se relajen y le den una oportunidad, hay mucho más que aprender detrás del simple romance vampiro-humano.


septiembre 02, 2012

Orgía para llevar


Estuve revisando mi computadora, básicamente haciendo limpieza, y encontré algunos archivos viejos a medio escribir. Entonces me decidí a darles una pulida y publicar algunos, los más interesantes o descabellados al menos. Y comenzaré por esta pequeña locura de tiempos remotos.

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Para muchos, la cantidad de placer que les brinda el sexo está directamente relacionado con la cantidad de contacto y estimulación visual y auditiva que se pueda percibir, es decir, para ellos se siente mejor mientras más puedan tocar, más puedan ver y más puedan oír. No, no estoy hablando de sentarse a ver porno, mejor lo digo directo en una sola palabra: Orgía.

Una orgía es, simplemente, un grupo de personas (por lo general cinco o más) que se reúnen a tener sexo, todos juntos, en el mismo espacio, en el mismo momento. Un todos contra todos, donde no hay ganadores ni perdedores, pero si muchas oportunidades de tocar, ver, oír y dejarse explorar.

Las opiniones populares sobre las orgias suelen estar veladas tras la moral de nuestra cultura moderna y las ideas románticas de muchos sobre la pureza de sus partes privadas, pero la realidad es que sigue siendo una fantasía latente en la mente de muchos, y es que la sola idea de todos esos cuerpos sudorosos, jadeando, gimiendo y entregándose sin limites estremece a cualquiera.

Pero para no aburrirlos y convertir esto en una enciclopedia del sexo, se me ocurrió la genial idea de darles algunos consejitos si deciden organizar y experimentar su propia orgia.

1. Lista de invitados. Siempre es importante ser realista, aunque muchos de tus amigos te hayan comentado sus deseos secretos de sexo en grupo, la verdad es que sólo el 30% de los invitados terminarán apareciendo en la puerta dispuestos a participar abiertamente. Así que haz una lista concienzuda de quienes podrías invitar y espera siempre que la mayoría de un paso hacia atrás.

2. Ambientación. No es necesario que el espacio sea una suite de lujo o un pent-house cinco estrellas para que la gente se anime a la hora de la acción, pero si es crucial tener un espacio cómodo, limpio y organizado, donde los invitados puedan sentarse a conversar y conocerse un poco, quitarse la ropa e intimar con tranquilidad. Inclusive se podrían considerar dos espacios separados, uno para la charla, la comida, la bebida y el descanso, y otro más acolchonado y preparado para el sexo.

3. Colaboración. Asegúrate de traer al menos a uno o dos amigos conocidos que quieran participar pero también ayudarte. Si el espacio es tu casa o departamento, necesitarás apoyo para mover cosas y limpiar antes y después. Pero además siempre hace falta quien esté pendiente de algo de música, de las bebidas o comidas para los invitados e inclusive de mantener el buen ánimo de todos los presentes, de relajar las tensiones, alguien divertido que mantenga los motores a toda marcha.

4. Esenciales. Es una orgía, habrá mucho sexo, y en estos tiempos modernos cualquier precaución es insuficiente, así que lo primero que debes conseguir, aún antes de la comida o bebida, son muchos condones, calcula un mínimo de 3 por invitado, recuerda que la salud va por encima de todo y pasarla bien y salir tranquilos asegurará muchos contactos para otra oportunidad. Además, el papel higiénico debe abundar, entre sudor, saliva y semen habrá mucho que limpiar mientras dure la orgía.

5. Primeros pasos. Sé un buen anfitrión y recíbelos a todos personalmente con una sonrisa, indícales donde está la bebida, el baño, el guardarropa, las camas, los condones, que se sientan a gusto. Tampoco esperes que la gente llegue directo a quitarse la ropa, hay que dejarles beber un poco y quizás comenzar con algunos juegos, strip póker, la botellita, twister. Algo que les ayude a interactuar e iniciar el contacto de unos con otros de una manera agradable.

6. No es no. Es importante recordarles a todos que están allí para experimentar el sexo en grupo, pero que nadie está obligado a hacer algo que no quiera hacer. Se debe respetar siempre el cuerpo ajeno y saber cuando insistir y cuando mirar en otra dirección. No está demás preguntar amablemente si le gustaría hacer esto o aquello. Inclusive hay parejas que disfrutan mucho el sexo en grupo y verse con otros, pero es importante no cruzar los límites de los demás y asegurarse de no causar conflictos innecesarios.

8. Lleva compañía. Si vas con tu pareja a una orgía, asegúrate de respetar las reglas que se hayan puesto y de estar pendiente de su bienestar tanto como del tuyo propio. Si estás soltero trata de ir con un amigo de confianza, alguien con quien puedas quedarte conversando si decides que necesitas descansar o que ya tuviste suficiente.

Con estas sencillas reglas se puede disfrutar de una sesión de sexo en grupo bastante buena y sin complicaciones. Pero si vives en una ciudad pequeña, ármate de paciencia, será difícil reunir un grupo de personas para sexo sin que aparezca uno que la cae mal al otro, es su ex o se odian a muerte. Éxito para todos en su búsqueda de placer. Un abrazo de mi parte.